Ana Duato acusada junto a su compañero en la serie Cuéntame cómo pasó, Imanol Arias de delitos fiscales cometidos a través del bufete de abogados Nummaria, aseguró que se siente "muy traicionada" por el responsable del despacho legal y ha destacado que tiene "la conciencia muy tranquila" porque ha regularizado y tributado las cantidades presuntamente defraudadas a la Hacienda Pública.
Duato acudió a primera hora de la mañana de esta martes a la Audiencia Nacional junto a su abogado, Enrique Molina, que también representa al exsecretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, en el caso Púnica. La actriz recogió el auto en el que el juez Ismael Moreno admite a trámite la querella de la Fiscalía Anticorrupción contra Nummaria y varios de sus clientes.
La actriz de la serie de TVE pidió "respeto" y "paciencia" a los medios de comunicación para que su situación no se convierta en "un circo mediático" en el que no le gustaría participar. Aseguró que es cliente "de buena fe" del bufete y añadió que tenía plena "confianza" en Fernando Peña que, además de dirigir el despacho es "secretario de la Academia de Televisión e inspector de Hacienda".
Por su parte, Imanol Arias, que también ha comparecido en el juzgado para que le fuera notificado el auto del magistrado, no ha querido hacer declaraciones. Le acompañaba su abogada Dolores Márquez de Prado, que representó junto a su marido, Javier Gómez de Liaño, al matrimonio Bárcenas en el Caso Gürtel.
El pasado viernes la actriz envió un comunicado en el que precisó su intención de colaborar con la Justicia para esclarecer unas "supuestas irregularidades" de las nunca fue conocedora.
Un día antes, se informó de que la Audiencia Nacional embargaba los activos de la productora de la serie de TVE y del marido de Ana Duato, Miguel Ángel Bernardeau, por su implicación en la Operación City, una trama urdida por un bufete de Madrid especializado en la evasión fiscal.
También se informó de que el bufete de abogado utilizado por Duato y Arias defraudó 15 millones de euros utilizando al mismo testaferro del exconsejero de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, en la trama Púnica (el costarricense Bernal Zamora Arce)para urdir, así, una compleja red societaria con ramificaciones en Londres, Suiza, Luxemburgo e Isla Mauricio, entre otros países.




