El Olympique de Marsella anunció este martes la suspensión, "con efecto inmediato", de su técnico, el español José Miguel González, "Míchel", por su "comportamiento, en especial durante las tres últimas semanas" y ahora deberá decidir si le despide sin indemnizarle.
Según indicó lequipe.fr, el madrileño anunció su marcha a sus jugadores el lunes por la noche, pese a que había sido confirmado en su puesto la semana pasada por la propietaria del club, Margarite Louis-Dreyfus.
El diario deportivo francés apuntó que la entidad ahora se entrevistará con el exfutbolista del Real Madrid para estudiar la posibilidad de despedirle "por falta grave", es decir sin tener que pagarle nada a modo de indemnización. Junto a Míchel, también se marchan Rafa Alkorta y Juan Carlos Mandiá.
"Hasta el final de la temporada, Franck Passi, ayudante del entrenador, dirigirá al equipo y será ayudado por Basile Boli, nombrado coordinador deportivo", añadió el Marsella en su comunicado.
Míchel llegó a Marsella el pasado mes de agosto como relevo del argentino Marcelo Bielsa, que dimitió de forma sorpresiva. Bajo el mando del entrenador español, el campeón de Europa de 1991 sólo ha ganado ocho partidos ligueros de 32 posibles, el último a principios de febrero y desde entonces, de 14 partidos de todas las competiciones, sólo ha ganado otros dos, ante los amateurs Trélissac y Granville en la Copa de Francia, donde este miércoles juega las semifinales ante el Sochaux.
El Marsella es actualmente el decimoquinto clasificado de la Liga a seis puntos del descenso y también fue eliminado por el Athletic Club de Bilbao en los dieciseisavos de final de la Europa League.
Míchel se ha topado con muchos problemas en su paso por el club. La afición estaba en contra de él y no tenía buena sintonía con su vestuario, con el añadido de la lucha interna entre Louis-Dreyfus, partidaria del exjugador, y el presidente de la entidad, Vincent Labrune.




