De Cristina Cifuentes a Raphael (ver en Hechos de Hoy, Susanna Griso destapó un futuro inmediato para Cristina Cifuentes). Susanna Griso entró en la casa de Rapahel, en una de las famosas urbanizaciones que une la M-40 con el centro de Madrid. Hubo sorpresas de principio a final.
En Dos días y una noche, Susanna descubrió el ascensor que se montó en los días de la enfermedad del artista, cuando tras un trasplante de hígado su vida estaba sobre un fino alambre. "Esto viene de cuando me operaron. Decidí que me iba a dar ese pequeño gustazo. Ahora ya no lo necesito, pero lo sigo usando".
De aquellos momentos, muy críticos para él, y su mujer, Natalia, le quedó el vollver a vivir su vida. Y escucharse así mismo. Decidió cambiar al momentro inicial, a volver el ser el Rapahel del primer momento. Y desde entonces su éxito ha sido aún mayor.
Susanna, con sensibilidad, le llevó un regalo especial. Una batuta. Raphael la estrenó en su concierto en Valencia al que le acompañó. De su vida quedó la huella de su madre y el profundo amor a la música, que le llevó a superar todas las barreras, incluídos los tópicos y las etiquetas.
En su casa de Madrid hay espacio para los libros que se agolpan. "Son de Natalia y herencia de su padre. Esta es una casa familiar, tiene discos, libros…", contó Raphael. La llevó también a su despacho, donde dirige su vida profesional, maneja con habilidad su ordenador -sin ratón- y guarda los reconocimientos a una vida artística que vive ahora el momento de grandes conciertos, con orquesta en directo, y más garra aún y magia.
Fue interesante el desayuno en el comedor familiar donde se habló del poder de las redes socales y de los debates familiares que él escucha para luego rfepensarlos. Su hijo menor, Manuel Martos, que empezó como cantante y ahora es productor musical, estuvo presente durante parte de la conversación. "Nos identificamos mucho el uno con el otro. Él no me ha cogido y me ha dicho esto es así o asá. Yo lo he visto en mi casa toda la vida", explicó.
Manuel, el hijo menor del matrimonio de Raphael y Natalia, está casado con Amelia Bono -hija del expresidente del Congreso, José Bono-. Le ha dado tres nietos al cantante. Raphael y Natalia tienen dos hijos más: Jacobo -director de la serie Allí abajo-, actualmente separado de la actriz Toni Acosta, padres de dos hijos; y Alejandra, casada con Álvaro Arenzana, y madre de dos hijos.
En Valencia, Susanna Griso vivió el fenómeno fan y pudo conocer toda la dimensión del éxito internacional de Raphael, desde Rusia -Moscú es una ciudad muy mágica para Raphael– hasta América Latina-. El cantante contó muchas confidencias y reveló todo el espacio que ocupa su mujer, "Natalia es una forma de vida", manteniendo ella todo su espacio para crecer.
Una entrevista interesante de principio a fin, con el sello especial que está dando Susanna Griso a su programa. Otra manera de indagar en la vida de los famosos, distinta a la de Bertín Osborne en Televisión Española, pero igual de apasionante.




