A dos días de las elecciones autonómicas del 27-S en Cataluña, la confrontación política existente se ha dejó ver durante la celebración de la festividad de la Mercè, patrona de Barcelona. El incidente ha sucedido en el balcón de la Casa Consistorial, con la plaza de Sant Jaume llena para presenciar una exhibición "castellera".
El líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Alfred Bosch, y el del PPC, Alberto Fernández Díaz, fueron los protagonistas de un sonado rifirrafe en el balcón del consistorio después de que el primero colgara una estelada y el segundo, al verlo, colocara una bandera española, siendo ambas retiradas finalmente.
Tras la tradicional misa de La Mercè, a la que por cierto no asistió ni la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ni ningún miembro de su equipo de gobierno, la alcaldesa, los concejales y el presidente de la Generalitat, Artur Mas, se dirigieron a la plaza Sant Jaume para presenciar desde el balcón la plantada del Bestiari de la ciudad
Fue entonces cuando el portavoz de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Coronas, colgó una bandera independentista del balcón. Coronas recibió la colaboración en su acción del portavoz de ERC en el Ayuntamiento, Alfred Bosch. Cuando Fernández Díaz vio la bandera independentista y tras pedir sin éxito su retirada colocó la española lo que hizo, a trompicones, con la ayuda de la concejala Àngels Esteller (PPC), pues inicialmente el teniente de alcalde Gerardo Pisarello, intentó evitarlo provocando un leve forcejeo.
Mientras, ciudadanos congregados en la plaza acompañaron con gritos de “independencia” el gesto de ERC, lo que provocó una sonrisa en Mas, al que posteriormente se le vio algo molesto cuando la concejal Esteller forcejeaba a su lado para poder colgar la bandera española. Para acabar con el rifirrafe y una vez que consiguió desplegar la bandera española, Fernández Díaz accedió a retirarla, lo que obligó a ERC a quitar la estelada también.
Colau lamentó que se hiciera un uso “electoralista” del balcón del consistorio y recordó que la plaza Sant Jaume debe ser un espacio para la libertad de expresión, las pancartas y las banderas, pero que el balcón del Ayuntamiento es un espacio de todos que debe respetar la pluralidad. “Sabe mal que se intente utilizar electoralmente, porque a nadie se le escapa que estamos en los últimos momentos de campaña”, añadió.
Por su parte, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, rechazó con rotundidad, el debate predominante de la campaña catalana y el choque entre los bloques del sí y del no. “Parece mentira que tenga que ser nuestra gente, la gente de la calle”, se refirió a Gerardo Pisarello, la que recuerde “que a lo mejor el balcón del Ayuntamiento no es para hacer campaña electoral y no es para hacer guerras de banderas”. “Las banderas están muy bien, y nosotros las respetamos todas, pero ya está bien de tomarle el pelo a la gente, ya está bien de tomar a la gente por imbéciles”, enfatizó.
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