En los hechos de hoy, jueves 2, un torrente de reacciones al primer discurso de Donald Trump a la nación sobre el escenario de guerra total que se vive e Oriente Medio.
Fue un discurso solemne a la nación desde la Casa Blanca, en una comparecencia en horario de máxima audiencia, de 20 minutos, en prime time. Trump prometió que habrá una bajada drástica de precios de la gasolina. Pero evitó dar la fecha exacta que se esperaba.
La Edad de Piedra. Trump fue muy claro en su mensaje de hasta donde llegará en Irán tras la salvaje represión contra quienes pedían libertad. Aseguró que se está más cerca de la paz en Oriente Medio pero fue crudo con Irán amenazando con devolver el país a “la Edad de Piedra”.
Medio siglo de violencia
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El presidente bloqueó el prime time de las grandes cadenas para condensar su relato bélico, prometer nuevos golpes contra el régimen y defender que esta ofensiva no será otra guerra interminable de Estados Unidos
La “importante actualización” del presidente Donald Trump sobre la guerra en Irán terminó siendo más bien un intento tardío de convencer a la población y de pedir el apoyo de los votantes estadounidenses para un conflicto que comenzó hace más de un mes.
Trump presentó el ataque estadounidense como una represalia por casi medio siglo de violencia por parte de Irán y sus aliados, argumentando que no se podía permitir que esa nación desarrollara un arma nuclear.
Destacó los avances militares que Estados Unidos ha logrado en las últimas semanas, describiendo los bombardeos como “victorias sin precedentes”. Además, pidió paciencia, calificando la guerra como una “inversión” en el futuro de los estadounidenses.
Sin embargo, no ofreció ninguna respuesta nueva a la pregunta principal que preocupa a muchos votantes: ¿Cuándo terminará exactamente la guerra?
“Me complace decir que estos objetivos estratégicos fundamentales están cerca de completarse”, dijo Trump, negándose a ofrecer nuevos detalles sobre su estrategia de salida, más allá de repetir su promesa de bombardear Irán “hasta reducirlo a la Edad de Piedra” en las próximas dos o tres semanas.
El presidente tampoco especificó el objetivo final de la guerra, ni si planeaba enviar tropas terrestres para apoderarse del uranio enriquecido de Irán o para debilitar su capacidad de controlar el estratégico Estrecho de Ormuz.
En cuanto a las conversaciones diplomáticas que Trump había afirmado que estaban progresando, no ofreció nuevas señales de optimismo. En cambio, se limitó a reiterar sus amenazas de intensificar el conflicto atacando las centrales eléctricas de Irán, una acción que corre el riesgo de ampliar aún más una guerra que Trump apenas ha comenzado a presentar ante el público estadounidense.
“El nuevo grupo es menos radical y mucho más razonable”, afirmó. “Sin embargo, si durante este tiempo no se llega a un acuerdo, tenemos la vista puesta en objetivos clave”. Analistas de geopolítica avanzaron a Hechos de Hoy que las dos próximas semanas serán claves.





