Crisis inesperada y lluvia de golpes en el Congreso de los Diputados sobre el Partido Popular y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por la cadena de tsunamis que se encadenan con el único nombre maldito de la corrupción política.
Ojo a esta situación porque los golpes no vienen sólo desde la oposición sino del propio partido con un presidente bajo fuego amigo porque se está cuestionando su liderazgo, y lo que es el marianismo, con preguntas delicadas que no tienen respuestas precisas. ¿Por qué patinó el presidente en Murcia al hablar sobre la corrupción cuando dijo que "unas pocas cosas no son 46 millones de españoles ni el conjunto de España"? ¿Esperanza Aguirre convocó su conferencia de prensa en iniciativa personal o del partido? ¿El presidente pidió perdón en el Senado por llamadas que se lo exigieron o recomendaron enérgicamente? ¡Cual es la percepción del Rey Felipe VI de estos días de vértigo?
En la sesión de control al Gobierno, en el Congreso de los Diputados, la Operación Púnica en primerísimo plano porque ha impactado -asunto destacado por Hechos de Hoy– como la gota que colmó el vaso. Un informe demoledor lo refleja. El 95% de los ciudadanos percibe España como un país corrupto, una cifra sólo superada por Grecia (con un 99%) e Italia (97%) según Corruption Report 2014, el informe elaborado por la Comisión Europea. Los datos de la organización Transparencia Internacional también lo corroboran. En los últimos 5 años, España ha escalado del puesto 136 al 40, en un ranking de 176 países. para el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas, la corrupción se ha situado como el segundo problema que más preocupa a los ciudadanos españoles después del paro.
El líder del PSOE, Pedro Sánchez, le exigió a Mariano Rajoy "explicaciones, responsabilidades y medidas". "Usted está asediado por la corrupción", sentenció. El portavoz de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, dijo que "la gente está hasta los mismísimos e indignada". Advirtió que "el virus de la corrupción ha llegado a las entrañas del sistema, la corrupción es sistémica". Insistió en la necesidad de un pleno monográfico. "Son ustedes parte del sistema que ha generado esa corrupción y van a tener que trasladar la sede de Génova a la Audiencia Nacional". De manera hiriente le recordó sus apoyos a los condenados Jaume Matas y Carlos Fabra, y le pidió que "dimita, disuelva las Cortes y convoque elecciones".
Rosa Díez habló a su vez de "emergencia democrática" y "emergencia de salud democrática. Dijo que la corrupción política puede ser el ébola de la democracia". La portavoz de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) señaló que "no tiene sentido que hablemos solo del Consejo Europeo cuando está en juego la calidad de la democracia y el problema es la parasitación que han hecho los partidos y tenemos que hablar de ello para que no vuelva a ocurrir".
Dos días duros en Senado y Congreso y la sensación, dentro y fuera del Partido Popular, de que Mariano Rajoy está en un momento de grandes exigencias de liderazgo




