Llegó a su fin la ácida polémica sobre el Máster de Derecho Autonómico de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), un máster de Derecho Público del Estado Autonómico en el curso 2011-2012.
Se trata de un título oficial del Ministerio de Educación, necesario para presentar el doctorado. Es un máster presencial de 60 créditos con 1.500 horas entre clases, estudio, trabajos y presentaciones académicas. Las clases eran entre 12 y 15 horas semanales: jueves por la tarde, viernes por la tarde y sábados por la mañana.
Según reveló el nativo digital Eldiario.es, la calificación de una materia y del trabajo fin de máster fueron cambiadas de “no presentadas” a “notable” dos años después de concluido el curso. Este miércoles 4, el también nativo digital El Confidencial ha publicado que el acta del máster que presentó la presidenta tras conocerse el caso tiene presuntamente al menos dos firmas falsificadas.
Antes del comienzo del pleno en la Asamblea de Madrid, la tensión política se disparó en torno a Cristina Cifuentes.
Pedro Sánchez es partidario de la estrategia de una moción de censura del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) contra Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid.
"Cuanto más imposible parece el máster, más posible es que haya esa moción de censura”, dijo el secretario general del PSOE en una entrevista en Onda Cero. Propuso a Ángel Gabilondo como hipotético candidato de esa moción.
El portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, Ignacio Aguado, afirmó que "todos los escenarios están abiertos" y que el caso del máster "huele mal". No quiso precipitar acontecimientos esperando las explicaciones de la presidenta.
Lorena Ruiz-Huerta, portavoz de Podemos, afirmó que es "imposible" que la presidenta salga "ilesa".
En el Partido Popular existe un clima de gran inquietud. Cristina despierta recelos entre los aguirrista, los aún fieles a Esperanza Aguirre, su predecesora al frente de la Comunidad (2003-2012) y del partido en Madrid (2004-2016).
Fundamentalmente se le reprocha que a diferencia de Esperanza Aguirre, que integró hasta siete familias políticas, desde los ratistas (Rodrigo Rato) a los aznaristas (José María Aznar); ella solo confia en los suyos, los cristinistas, tras los escándalos de corrupción que han sacudido al Partido Popular de Madrid.
En estos momentos, el escenario político en la Asamblea de Madrid es el siguiente:
– Partido Popular (PP), 33,1%, 48 escaños.
– Partido Socialista Obrero Español (PSOE), 25,4%, 37 escaños.
– Podemos, 18,6%, 27 escaños.
– Ciudadanos, 12,1%, 17 escaños.
Las previsiones apuntan a un terremoto político si se derrumba Cristina Cifuentes y el cristinismo. El Partido Popular podria perder hasta 10 puntos, lo que supondría un posible retroceso de 15 escaños en unas hipotéticas nuevas elecciones.
Estas mismas previsiones, sondeos y muestras indican, tanto a nivel nacional, como regional, un sensible retroceso para el Partido Socialista bajo la gestión de Pedro Sánchez. En la Comunidad de Madrid, se teme un retroceso de siete puntos que se traduciría en la pérdida de once escaños.
Para Podemos, en el escenario de un hipotético nuevo escenario electoral, habría también un retroceso de dos puntos y cuatro esceños. En una situación política de fractura de la izquierda, irrumpiría la alianza de Izquierda Unida-Verdes con hasta 7 escaños. Vox, partido de extrema derecha, no logría entrar en la Asamblea de Madrid.
En los escenarios políticos, una encuesta de Sigma Dos para el diario El Mundo, situó a Ciudadanos como primera fuerza en el Congreso de los Diputados en unas nuevas elecciones generales. En la hipótesis de comicios adelantados en la Comunidad de Madrid, según la encuesta Socio Métrica para nativo digital El Español, Ciudadanos pasaría a primera fuerza pasando de 12,1% y 17 escaños a 28,6% y 40 escaños.
Es bien evidente lo que está en juego en una operación general de ataque y crítica a la figura que hasta ahora representaba la renovación en el Partido Popular de Madrid.






