En los hechos de hoy, domingo 14 de diciembre, Pedro Sánchez actuó en tromba contra la Conferencia Episcopal Española (CEE) por exigir soluciones al bloqueo
De forma legítima, Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), se pronunció sobre el bloqueo político. Recordó y pidió “lo que prevé la Constitución, cuestión de confianza, moción de censura o dar la palabra a los ciudadanos”.
Recientemente el papa León XIV demostró que conoce bien España. Comentó a la Comisión Ejecutiva de la CEE el resurgir del interés espiritual y de la búsqueda religiosa especialmente entre los jóvenes. Destacó las peticiones de bautismo por parte de personas adultas y el crecimiento en el número de seminaristas.
El ataque en tromba de Sánchez
Sánchez respondió con dureza a estas palabras desde un mitin en Cáceres. Sánchez animó, en tono faltón y sin respeto, al presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, a que “se presente a las elecciones con la ultraderecha”. Presumió además de “proteger a las mujeres” y “extirpar de raíz la corrupción”. “Menos mal que no gobierna la ultraderecha”, señaló.
Por su parte el ministro Bolaños le acusó en una carta a monseñor Argüello de “romper la neutralidad de la Iglesia” y le exige que “respete al Gobierno”.
<
Las declaraciones de Luis Argüello
Em declaraciones a Enric Juliana y a Susana Quadrado en La Vanguardia, Luis Argüello se pronunció sobre el bloqueo político subrayando “lo que prevé la Constitución, cuestión de confianza, moción de censura o dar la palabra a los ciudadanos”. El presidente de la Conferencia Episcopal se ha reiterado en su petición de elecciones adelantadas si no se puede desbloquear la legislatura.
No hay presupuestos por tercer año consecutivo, el Gobierno se alzó sobre frágiles apoyos parlamentarios, que ya empiezan a dejar de sostenerle y la gobernabilidad del país se tambalea como consecuencia de ello.
Ante esa situación, las leyes, algunas de tanta importancia social como la regularización de inmigrantes, que tanto tiempo lleva pidiendo la Conferencia Episcopal, no pueden ser ni financiadas y, en algunos casos, ni aprobadas. Ya en julio, ante la explicación de que la ley no prosperaba por el bloqueo de la situación, Luis Argüello pidió -como destacó Hechos de Hoy– aplicar los mecanismos constitucionales y acudir a las urnas para conocer el deseo ciudadano.
Ahora, cinco meses después, preguntado por ello, el también arzobispo de Valladolid, se reafirmó en su petición. “La situación está más bloqueada aún. Así que reitero lo que dije en julio: cuestión de confianza, moción de censura o dar la palabra a los ciudadanos. Es decir, lo que prevé la Constitución”.
Enric Juliana reflejó en su repregunta el estupor que ha generado en muchos la claridad con la que se ha expresado el presidente de la Conferencia Episcopal.
“Es la primera vez, al menos desde 1977 (primeras elecciones democráticas), que el presidente de la Conferencia Episcopal Española describe la situación política en estos términos, pidiendo la salida de un gobierno”.
Sin embargo, Luis Argüello volvió a responder con claridad que sí que hay precedentes de pronunciamientos contundentes, algunos en materias tan importantes como el terrorismo, el nacionalismo o la educación.
Además, recordó la singularidad del momento actual, sumergidos como están los españoles, en “una Legislatura sin Presupuestos“. “Respondo remitiéndome a la Constitución y a los mecanismos que esta prevé”.
Luis Argüello también se ha referido a los asuntos sobre los que la CEE mantiene reuniones periódicas con el Gobierno: el Valle de los Caídos y la reparación a las víctimas de abusos. Argüello ha lamentado no haber podido abordar “otros asuntos cruciales, como la educación, constantemente desafiada y sobre la que se necesita un pacto de Estado”.
En este año en el que se cumplen 50 años de la Transición ejemplar, en la que la Iglesia tuvo una labor importante. Luis Argüello ha querido destacar además la homilía del cardenal Tarancón en Los Jerónimos. “Reflejo de lo que la Iglesia vivió de 1970 a 1975, especialmente después del Concilio”.
Con un nuevo Papa al frente de la Iglesia, Luis Argüello ha destacado que la paz es el impulso de León XIV y ha destacado la línea que marcó Francisco y que ahora continúa su sucesor. “La afirmación de la radical dignidad de la persona es un principio innegociable”.
Un análisis legítimo
El Gobierno ha salido en tromba contra Luis Argüello, con Sánchez a la cabeza. El presidente del Gobierno no se ha cortado al acusar abiertamente de injerencia a monseñor Luis Argüello.
Si Sánchez no entiende que un obispo, con la misma legitimidad que cualquier otro ciudadano, pueda opinar libremente sobre los asuntos que afectan a nuestra convivencia. Y señalar los caminos que marca la Constitución ante una situación tan preocupante como la que padecemos. Si Sánchez, presidente del Gobierno de todos los españoles, no lo comprende es porque no entiende en qué consiste la democracia.
Las palabras de monseñor Argüello, dichas con precisión y respeto, son una importante contribución a nuestro debate público.
Pero Sánchez ha demostrado que está dispuesto a atropellar a cualquiera que se atreva a señalar que la actual coyuntura política e institucional española es insoportable. Es decir, el ataque de Sánchez a la libertad de expresión es grave y demuestra de nuevo que España está entrando en una situación peligrosa, sin precedentes en las democracias avanzadas de la Unión Europea y de Europa en general.





