En la semana de este lunes 18 al viernes 22 se van a decidir las opciones de un gobierno para gobernar en julio -el deseo y la esperanza del Rey Felipe VI– o primera semana de agosto, o la deriva hacia un bloqueo que puede acabar en terceras elecciones generales.
En el Palacio de La Moncloa el clima es el de precaución y discreción. En el Partido Popular existe inquietud que no se oculta. Mariano Rajoy ya ha mostrado señales de que la salida de la crisis no pasa por una negociación tortuosa entre PP, Ciudadanos y los partidos nacionalistas de País Vasco y Cataluña.
Sin embargo el discurso de Pedro Sánchez, y de su muy particular círculo de sanchistas, exige al PP pactar con los partidos de su propia ideología. de muevo no parece que sea un acierto. Querer colocar la misma etiqueta ideológica a cuatro fuerzas bien diferentes no parece un análisis fino. La solución política a las segundas elecciones generales debería buscar un pacto mínimo de legislatura, y un acuerdo de investidura. Y construirse desde luego con la abstención del PSOE.
El sentido común más que la lógica política apuntaba a la abstención del PSOE. Los acontecimientos sin embargo han girado hacia el escenario más dañino. Las filtraciones a El País de los debates a puerta cerrada en el Comité Federal han avivado además las tensiones. Muestran que los sanchistas, el círculo de poder en Ferraz, buscarían abrir una brecha entre los barones socialistas y los militantes. No es una guerra sucia sino abierta. La fractura es bien patente.
Elena Valenciano, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, mostró su rechazo en Twitter a las filtraciones al diario del grupo Prisa de los debates en el Comité Federal. "Europa bajo amenaza terrorista grave, en peligro su cohesión, Oriente Próximo en llamas, España detenida, y algunos filtran el CF del PSOE", escribio en la red social.
Las posiciones están marcadas.
La presidenta de Baleares, Francina Armengol, y el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, defienden que Pedro Sánchez se someta a una investidura si Mariano Rajoy fracasa.
Los presidentes de Andalucía, Susana Díaz; Asturias, Javier Fernández; y Aragón, Javier Lambán, rechazan de forma frontal las posiciones de Armengol. Pero además hay indignación por filtrarse los audios del Comité Federal.
Los errores de Pedro Sánchez se repiten. Tras las primeras elecciones se equivocó al no establecer un diálogo directo con el PP. De nuevo lo hace ahora al haber precipitado la reunión del Comité Federal y no haber buscado una negociación a fondo en base a una abstención.
En este escenario, Mariano Rajoy está manteniendo contactos con diferentes sectores. Su tesis es la de intentar empujar hacia la estabilidad y de tratar de llegar con el camino allanado ante el Rey Felipe VI. Pero las expectativas están abiertas y el clima es confuso. Se abren tres semanas decisivas.
El calendario
– Miércoles 20 de julio. El Rey podría iniciar la ronda de contactos con los partidos políticos.
– Martes 2 de agosto. Si Mariano Rajoy logra apoyos y el Rey Felipe VI le encarga formar gobierno, primera sesión de investidura.
– Miércoles 3 de agosto. Primera votación de investidura. Si no hay mayoría absoluta, segnda votación 48 horas después.
– Martes 4 de octubre. Si no se logra elegir al presidente del Gobierno, disolución de las Cortes y convocatoria de nuevas elecciones.
– 27 de noviembre. Terceras elecciones generales consecutivas.
– Ver en Hechos de Hoy, Pedro Sánchez en un momento crítico para el Partido Socialista.






