Final feliz en Colombia al secuestro de Salud Hernández-Mora, Diego D´ Pablos y Carlos Melo. La Iglesia intervino de manera discreta pero eficaz logrando la liberación de los tres periodistas (ver en Hechos de Hoy, Santos urge la búsqueda de la periodista Salud Hernandez-Mora).
El episodio pudo ser dramático. Afortunadamente se escribió el mejor desenlace en una área al filo de la frontera entre Colombia y Venezuela. Se convirtió en un grito de libertad urgiendo a que cesen los secuestros en Colombia, haya plena libertad para viajar a cualquier parte del país. Y se asiente de una vez el diálogo, la paz y la tolerancia.
Todo ello lo reivindico la periodista española Salud Hernández-Mora, una de las columnistas indispensables en la edición dominical del diario El Tiempo. Trabaja también como corresponsal en Colombia del diario español El Mundo. Salud, que es periodista de raza, y ha escrito un maravilloso libro sobre la Colombia profunda, reivindicó la pasión por el relato, y el periodismo serio y de rigor.
El obispo de Ocaña, Gabriel Ángel Villa, fue quien informó a Radio Caracol. Salud fue liberada por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) entre los municipios de Teorama y San Calixto, cerca de la frontera con Venezuela.
"Agradezco a toda la gente que me ha rezado, que ha estado conmigo, estoy perfectamente bien. No hay ningún problema. Gracias sobre todo a la Iglesia Católica y a la Defensoría del pueblo ", fueron las primeras palabras de Salud a la emisora.
Posteriormente, contó todo lo sucedido. En el municipio de El Tarra unos hombres le quitaron su grabadora y su bloc de notas. "Luego vino una moto a buscarme porque me iban a devolver mis cosas y a darme una entrevista".
Salud no lo pensó dos veces. La trasladaron cerca de Buenos Aires, en el Catatumbo. Todo había comenzado por el reportaje en el que trabajaba Salud sobre los cultivos ilegales en Colombia.
"Apareció la guerrilla y me dijeron que me iba a quedar con ellos unos días, me trajeron ropa y desde entonces me he ido moviendo de un lado a otro". Era el comienzo de su secuestro. Contó que siempre fue trasladada de noche.
"Durante el día no hacía nada, mirar al cielo o al techo. Fui imprudente, pero creo que un periodista debe de serlo, si no el 70% de las cosas no las conseguiríamos".
Salud quiso reivindicar Catatumbo. "Solo puedo decir que esta es una región más maravillosa que mala. En muchas partes de Colombia se creen que esto es un nido de agoreros. He tenido la suerte de conocer el Catatumbo muchas veces, desgraciadamente en esta ocasión me tocó estar secuestrada".
Acabó por tanto el misterio. Salud no estaba "desaparecida" (muerta). Ni se sumó a la guerrilla. Desde el principio sólo existió el secuestro.
El presidente Juan Manuel Santos se trasladó a Tibú, población del Catatumbo. Quiso conocer los detalles .
"Es una noticia que a los colombianos y al mundo entero nos llena de alegría, pero quiero exigir la liberación inmediata de los dos periodistas todavía en mano del ELN". Su exigencia se cumplió poco después. Santos recordó a la guerrilla que "no se iniciarán los diálogos de paz hasta que no liberen a todos los secuestrados que tienen en su poder". La zona en donde fue secuestrada Salud está controlada por las guerrillas de las FARC, el ELN y el EPL.




