Cambio de estrategia. Albert Rivera propuso un gobierno presidido por un independiente o un candidato de consenso y apoyado por el PP, el PSOE y Ciudadanos para desbloquear las negociaciones para formar un Ejecutivo y evitar elecciones. De esta manera, el líder del partido naranja se descolgó con una doctrina expuesta por uno de los fundadores de Ciudadanos, Francesc de Carreras.
Se trata, a grandes rasgos, de la "solución Monti" aludiendo a lo que ocurrió en Italia en 2011 durante la crisis de deuda, un ejemplo que el líder centrista, en una entrevista en Telecinco, ha reconocido que no es el mejor. Si los líderes políticos somos el problema, demos un paso atrás. Asumo que estamos fracasando. Seamos capaces de construir un gobierno de consenso", comentó en El programa de Ana Rosa.
"Llegados a este punto, planteo, ¿hay alguna voluntad en esos partidos de poner a España por delante de sus intereses? Un gobierno presidido por una figura de consenso. ¿Los españoles quieren un gobierno? Sí. ¿Quieren reformas? Sí. Si el problema somos las personas, demos un paso atrás", comentó.
Así, pidió “un último esfuerzo” para para evitar tanto la repetición electoral como lo que consideró “incluso peor, un Gobierno del PSOE con Podemos y los independentistas”. Esto provocaría, según Rivera, “"la intervención económica" de España.
El presidente de Ciudadanos aseguró que será el primero en dar "un paso atrás" y pidió a Mariano Rajoy y a Pedro Sánchez que hagan lo mismo. Se trataría, por tanto, de un Gobierno "de transición" término que ya había empleado otras veces, presidido por alguien ajeno a los partidos políticos y en el que participaran personas de la sociedad civil capaces de impulsar las reformas por las que aboga Ciudadanos.
Sobre quién podría ser el perfecto candidato, Rivera citó expresamente al profesor José Antonio Marina, experto en Educación, con el que este mismo miércoles el líder centrista compartió un coloquio en el Hotel Palace, junto a otros dirigentes del partido centrista como Luis Garicano, Toni Roldán y Marta Rivera de la Cruz.
Pese a su anunciada intención de dar un "paso atrás" lo cierto es que Albert Rivera ha dicho siempre que no estaba negociando "sillas o sillones" pese a las especulaciones con que hubiese podido ser vicepresidente en un eventual Ejecutivo de Pedro Sánchez si su investidura no hubiese fracasado.




