Pedro Sánchez-Albert Rivera (131 diputados contando con Coalición Canaria) frente a Partido Popular (123 diputados). Tuits y contratuits, algunos muy polémicos como el de Carme Chacón. Navajeo político en todas las direcciones (ver en Hechos de Hoy, Moody´s reflejó inversiones paralizadas en España y los muros de PP y Podemos).
Sobre la mesa, el pacto firmado el miércoles en el Salón Constitucional del Congreso de los Diputados, presidido por el simbólico cuadro de Genovés, El Abrazo.
En el Partido Popular es el fragor de la guerra interna con los ataques de Rita Barberá a quienes le piden prudencia, sentido común, y paso al costado. La corrupción política y sus secuelas en Madrid y Valencia (Operación Púnica y Operación Taula) son heridas abiertas. Un desgaste continuo para Mariano Rajoy y para María Dolores de Cospedal. Soraya Sáenz de Santamaría se apartó y dio un paso atrás. Aguarda acontecimientos. Todo sigue abierto.
En este escenario político, y antes de la investidura, Albert Rivera escribió a Mariano Rajoy para que el Partido Popular no sea un muro como Podemos que cierre la esperanza de un gobierno reformista. En el programa de Susanna Griso, Espejo Público (EP), explicó su posición sobre el portazo inicial de Mariano Rajoy.
Acabar con la guerra fría
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, explicó que escribió la carta a Mariano Rajoy como "petición formal de un partido político que busca un acuerdo constitucionalista con el PP y el PSOE". "Quería reunirme con él para explicarle todos los puntos comunes. Pero el señor Rajoy le dijo no al Rey y ahora le dice que no a Ciudadanos y a un pacto constitucionalista", explicó.
"Esto va de voluntad política: si Rajoy y Sánchez en vez de haber mantenido la guerra fría del PP y el PSOE de los últimos 30 años hubieran tenido una oposición de espacios comunes, ahora no estaríamos así", insistió.
Destacó que su partido, Ciudadanos, ha intentado mediar para lograr un acercamiento. "Rajoy piensa que la única manera de que España salga adelante es que él sea presidente". De nuevo Albert Rivera pidió "sentido de Estado" porque "no valen reproches ni resentimientos".
Señaló que "si hay que llegar a un acuerdo con el PSOE, Ciudadanos y el PP, no se apuntala a nadie, es que se intenta construir un Gobierno reformista". "Estoy intentando hacer presidente a alguien que suprima los aforamientos, tenga la valentía de hacer un pacto por la educación, de reformar las instituciones españolas… lo que quiero es que este país tenga reformas", subrayó destacando a la vez la que "la misma persona (Rajoy) que critica esto es la que dice que hay que llegar a un gran acuerdo".
"No es fácil poner de acuerdo a dos proyectos políticos distintos pero así se gobiernan 21 países de Europa". Criticó que PP y PSOE ni "se den la mano". Aseguró que Ciudadanos está trabajando "para descongelar esa guerra fría". "
"Hay dos opciones: que el Gobierno sea con Podemos de vicepresidente, con el CNI, el Ministerio de Economía, seis carteras, con el voto de los independentistas y con un referéndum, y otra con un Gobierno centrado, moderado y europeísta", fue el análisis de Albert Rivera. "El PP es necesario para la reforma constitucional, por eso le tiendo la mano", señaló. Todo abierto ante la semana de la investidura de Pedro Sánchez con tormentas en PP y PSOE y la firme posición de Albert Rivera de mediar y no ceder hasta llegar a un acuerdo.




