Es, a la vez, un misterio profundo; un desconcierto tecnológico; y una cuestión política. Se ha convertido en el mayor misterio de la aviación civil.
De forma sucesiva, los enigmas se han ido sucediendo en el vuelo MH370 de Malaysia Airlines desaparecido hace 15 días cuando cubría la ruta entre Kuala Lumpur y Pekín. En la frontera de la seguridad y control aéreo, sobre el mar de China, entre Malasia y Vietnam, desaparecieron todas las pistas.
Los enigmas desde entonces se han encadenado. ¿Hubo secuestro, suicidio, crisis emocional del comandante o u su copiloto, o un fallo en el aparato? Inicialmente se pensó en una bomba, venganza o atentado kamikaze. Todo han sido cadenas de hipótesis truculentas hasta saberse que el vuelo giró a su izquierda hacia el estrecho de Malaca y luego se perdió en la puerta del Índico hacia el Golfo de Bengala.
Las nuevas pistas las dio Australia y ahora la República Popular China apuntando a su desaparición en el Índico sur, la zona del llamado desierto del mar. Pero ninguna de las imágenes de los satélites se han convertido en pruebas del fuselaje o restos del aparato. Las pistas apuntan a uno de los lugares más aislados del mundo. ¿Se produjo un fallo en los sistemas de despresurización provocando la pérdida de conocimiento de los pilotos?
La República Popular China informó a Malasia y Australia que satélites detectaron un objeto de gran tamaño a unos 120 kilómetros del punto donde días atrás se visualizaron por satélites extrañas piezas no identificadas flotando sobre el mar. esta última tendría unas dimensiones aproximadas de 22 metros de largo por 13 de ancho y fue detectado por el satélite de observación terrestre Gaofen-1. ¿Podría ser parte del fuselaje?
La investigación está centrada ahora en una zona del Índico sur a 2.500 kilómetros al suroeste de la ciudad de Perth. La Autoridad de Seguridad Marítima de Australia (AMSA) está coordinando las misiones de búsqueda, de enorme dificultad porque tiene que ser un rastreo visual volando a baja altura. Las pistas de Australia y República Popular China son las bases más sólidas por el momento. Pero ninguna se convirtió en evidencia de restos del avión. Los expertos aseguran, según informaciones recogidas por Hechos de Hoy, que esta zona del Índico sur es también un basurero donde hay desde restos de contenedores a todo tipo de objetos. La llegada del ciclón Gillian a la zona podría complicar el actual operativo internacional en el participan también Estados Unidos, Nueva Zelanda, y Japón.




