Momento muy solemne de confidencias, comentarios, felicidad y esperanza. Se habló de todo. Y se tuvo muy presente el dramático momento de la Unión Europea y la OTAN con la invasiñon de Ucrania por Rusia.
En la cena de gala en el Palacio Real, la Reina Letizia `pescindió de tiaras históricas apostando por un diseño de bordados metalizados y cristales.
Fue un diseño de escote barco y mangas largas acampanadas, bordado al completo con hilos metalizados que esbozan un motivo de brocado floral. La Reina aposto por un diseñador argentino-español Gabriel Lage, quien desde hace décadas trabaja en su atelier de Buenos Aires.
Fue rompedora sido su decisión de no llevar ninguna de las tiaras del joyero real. Se desmarcó así del protocolo e incluso, de su propia tradición.
Ha llevado únicamente un par nuevo de pendientes de diamantes en forma de flor y su anillo circular, de Karen Hallam. De nuevo, ha presumido de sus abdominales.
A destacar la chaqueta de cuero con pedrería de la jequesa de Catar Por la mañana llegó a España con un look blanco, firmado por Chanel, descartando su tradicional abaya, una túnica de color oscuro que cubre el cuerpo entero excepto la cabeza los pies y las manos. De cara a la cena, ha repetido esta fórmula disruptiva con un conjunto de cazadora de cuero.
La esposa del Emir vistió una chaqueta torera de piel con incrustaciones de cuentas, cristales y pedrería, sacada de la colección neofuturista de Louis Vuitton para la temporada Crucero 2020. Sustituyó los pantalones de sport por una falda larga.





