El hombre que quiso ser Segundo es un documental hispano-italiano que pretende corregir y enmendar este error, descuido u omisión del verdadero mérito de uno de los mayores pioneros de la Historia del cine.
Un visionario nacido en Teruel que, más que avanzarse a su tiempo, aceleró lo suficiente para ir siempre a su ritmo (sobre todo en términos técnicos), hasta convertirse en uno de los cineastas que, a su modo, más engrandeció y dio importancia al papel de los secundarios de este mundo, al quedar relegado él mismo a serlo en su trabajo con el paso del tiempo.
Fue, en realidad, uno de los pocos supervivientes de la era muda del cine, de los pocos que siguió trabajando en la industria europea durante toda su vida sin caer en el anonimato o la miseria tras unos años buenos, como sí le sucedió a otros grandes directores y autores de la época.
La cinta, en su mayoría documental, se ayuda del actor Ramón Langa para recrear algunos momentos importantes de la vida de Chomón. Pero de los tres Chomón, padre y los dos hermanos gemelos: Primo y Segundo de Chomón. Esta es la clave de la historia que se esconde en la vida y obra del hombre que ayudó a los hermanos Pathé a desbancar al mismísimo Méliès, el gran mago del cine de ficción, en un periodo del cine, a principios de la década de 1910, en que la ficción estaba creciendo como género para contar historias y cuyo proceso de producción estaba en pleno desarrollo.
El documental también cuenta con, entre otros, Enrico Vecchi, el alter-ego del director (o incluso alter-ego del espectador), y que es quien realiza la investigación sobre la vida y misterios de la familia Chomón, y Juan Miguel Company, profesor de Historia y Teoría del Cine en la Universitat de València, quien regala alguna que otra escena memorable. Ramón Langa, Enrico Vecchi y Juan Miguel Company son sus protagonistas.
El miedo, ese espectro siniestro y oscuro que todo el mundo llega a sentir en su vida. Uno de esos compañeros poco agradables, como el dolor, que van de la mano de los seres humanos sea cual sea su edad y que llega a paralizar, atenazar y condicionar hasta extremos inimaginables.
Ese es el protagonista de El país del miedo, ópera prima de Francisco Espada, que fue presentada en la sección oficial del Festival de Málaga 2015. El miedo a perder una situación familiar basada en la mentira, pero cómoda al fin y al cabo. El miedo a que se haga daño a un ser querido. El miedo a sufrir daño uno mismo. El miedo a salir a la calle.
Todo ello llevado con gran sensatez gracias a una voz narrativa brillante, una premisa muy sólida (dos padres angustiados por el acoso que sufre su hijo en el colegio por parte de una compañera, que después traslada su extorsión al padre), una música muy interesante de Antonio Meliveo, y sobre todo con dos estupendas interpretaciones de Cristina Plazas y José Luis García-Pérez.
Alcaldessa sigue los pasos de Ada Colau durante un año, desde los inicios de la candidatura de Barcelona en Comú hasta el día en que es investida alcaldesa de la capital catalana. La crónica íntima de los hechos, con un vídeo-diario personal de la misma Colau, y el acceso privilegiado a las entrañas de la formación, nos muestran un episodio que reúne dos argumentos universales: la consecución de una victoria histórica, paradigma de los cambios políticos del sur de Europa, y el combate interior de alguien que se está convirtiendo en lo que tantas veces había cuestionado.
– Ver en Hechos de Hoy: Michael Fassbender con Bryan Singer, la jefa Melissa McCarthy y Mia Wasikowska







