El equipo al completo de Carlos Herrera en La Moncloa para inagar, en preguntas al presidente del Gobierno en funciones sobre los signos de la nueva etapa (ver en Hechos de Hoy, Rajoy en COPE con el dilema de nuevas elecciones o nueva investidura).
Mariano Rajoy admitió la dificultad del momento. Su primera expectativa es llamar a Pedro Sánchez pero sabiendo que supone sentarse a hablar a la vez con Albert Rivera. Hay a la vez una primera dificultad sobre la que Mariano Rajoy no quiso entrar. o pasó sobre brasas.
Podría no ser considerado interlocutor. Mariano Rajoy podría a su vez no aceptarlo. O esforzarse en que no trascendiera. O dar un paso atrás en la negociación dejando al frente de ella a Soraya Sáenz de Santamaría.
Por lo pronto su idea "es llamar primero al señor Sánchez". Y si el secretario general del PSOE quiere ir acompañado del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, él no tiene ningún inconveniente "Que venga con quien quiera", aseguró.
Insiste en negociar un acuerdo (que sería ampliar el del PSOE-Ciudadanos al PP o establecer uno nuevo). Ha apuntando como siguiente paso la formaciópn de un gobierno de coalición y no monocolor. Es en lo que discrepa de Felipe González. Pero este gobierno, en las tesis de Mariano Rajoy, debería contar con el respaldo en la Cámara de una sólida mayoría parlamentaria, la del PP, PSOE y Ciudadanos.
A Carlos Herrera le expresó su contrariedad por el nuevo argumentario de PSOE y Ciudadanos de juntar sus escaños para decir que son la primera fuerza, el eje sociocentrista, con 130 escaños frente a los 123 del PP.
Mariano Rajoy recibio su misma medicina. Una respuesta táctica frente a la suya de evitar una investidura fallida. Se puede decr que ahora quedaron empatados en diseño estratégico. Se repartieron nuevas cartas y comenzó la partida, dijo Carlos Herrera en el umbral de La Moncloa todavía de madrugada en Madrid. Queda por ver si la opinión pública asiste a la generosidad o simplemente a políticos mediocres que buscan escudarse tras la figura del Rey.




