Las células beta de los islotes pancráticos son las responsables de la producción de insulina. Es decir, que la hormona responsable de que todas y cada una de las células del organismo capten la glucosa de la sangre para producir energía; y para llegar a producir y liberar esta insulina, las células beta tienen en cuenta los niveles de glucosa en sangre.
El problema es que cuando estas células beta no funcionan adecuadamente, lo que da lugar a la aparición de una enfermedad, la diabetes tipo 2, que padecen más de 350 millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, y como muestra un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Birmingham (Reino Unido), parece que esta respuesta a la glucosa está llevada a cabo por un núcleo de células beta especializadas, por lo que el resto de células beta solo siguen su compás.
"Hace ya mucho tiempo que se sospechaba que ‘no todas las células son iguales’ en lo que respecta a la secreción de insulina. Así, nuestros resultados ofrecen una visión revisada de cómo funcionan nuestros islotes pancreáticos, en los que estos ‘núcleos’ dictan el comportamiento del resto de células en respuesta a la glucosa", explicó David Hodson.
Las células beta constituyen en torno al 65-80% de todas las células de los islotes pancreáticos y tienen como función fundamental la producción, almacenamiento y liberación de la insulina. Así, cuando estas células funcionan correctamente, responden rápidamente a las fluctuaciones de los niveles de glucosa en sangre liberando alguna de la insulina almacenada.
Como muestra el nuevo estudio, en el cual se emplearon técnicas de optogenética y fotofarmacología para analizar el comportamiento de este tipo de células en muestras de islotes pancreáticos tanto de modelos animales –ratones– como de seres humanos, tan solo un 1-10% de las células beta –que a la sazón, constituyen el referido ‘núcleo’– controlan la respuesta de los islotes a la glucosa.
"Estas células beta especializadas parecen actuar como un marcapasos para la secreción de insulina. En nuestro estudio hemos observado que cuando su actividad se ve silenciada, los islotes pierden definitivamente su capacidad para responder de forma adecuada a la insulina", comentó.
En definitiva, el estudio es el primero en describir el papel, ciertamente significativo, que juega el ‘núcleo’ de las células beta del páncreas. Y lo que es más importante, da a entender que la diabetes es el resultado de una actividad defectuosa de este grupo de células y no del comportamiento de todas las células beta. "Esperamos que nuestros hallazgos puedan abrir la puerta al desarrollo de tratamientos específicamente dirigidos a estos ‘núcleos’", concluyeron.
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