Profunda emoción en Puerto Rico, compartida en República Dominicana, y en toda la diáspora puertorriqueña, ante el anuncio de la Casa Blanca del indulto a Oscar López Rivera. El líder independentista está encarcelado en Estados Unidos desde hace más de tres décadas.
El actual gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, y la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, habían intercedido a Barack Obama por un gesto de piedad. El presidente ha demostrado su respeto por el Caribe y América Latina. Ha sido un gran gesto de lealtad con la historia. No sólo firmó el fin de la Guerra Fría en la región. Tuvo piedad con quien lleva marcado en su corazón su amor por Puerto Rico.
Oscar López Rivera fue condenado en 1981 a 55 años de cárcel por conspiración sediciosa para derrocar al Gobierno de Estados Unidos en Puerto Rico. En 1988 recibió una segunda pena de 15 años más de prisión por un intento de fuga.
La Casa Blanca anunció el perdón de Barack Obama conmutando su condena a prisión. El próximo 17 de mayo será un hombre libre. El 6 de enero cumplió 74 años. En su juventud, Oscar López Rivera, en las filas del Ejército de Estados Unidos en la guerra de Vietnam, fue condecorado con la Estrella de Bronce.
Oscar López Rivera nunca cometió un delito de sangre. Formó parte de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN). Nacido en San Sebastián, municipio del interior de Puerto Rico, siempre soño con la libertad de su isla. "Yo solamente quiero ser puertorriqueño" es la frase que ha permanecido durante generaciones de quien nunca se ha identificado con Estados Unidos, al que está unido Puerto Rico como Estado Libre Asociado.
– Ver también, Barack Obama tuvo piedad de la exsoldado Chelsea Manning (Hechos de Hoy)




