Mariano Rajoy visitó por primera vez el plató del programa El Hormiguero 3-0 de Pablo Motos en Antena 3. Nunca había recibido a un presidente del Gobierno.
Desde un primer momento, Motos tuteó a Rajoy, distendido y sin corbata. Le preguntó sobre todas las cuestiones, la primera, la tormenta política en torno a Jorge Fernández Díaz (ver en Hechos de Hoy, Tormenta política por una grabación a Jorge Fernández Díaz).
Sobre el caso de las grabaciones de la conversación entre el ministro del Interior y el director de la oficina antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso, Mariano Rajoy dijo que al enterarse llamó de inmediato al ministro. "¿Cómo es posible que haya un micrófono dentro del despacho del ministro del Interior?», preguntó Motos sugiriendo que era "una traición desde dentro". "Eso me temo", contestó Rajoy, que negó que estuviesen "en una conspiración contra los partidos de Cataluña".
Rajoy explicó con claridad el cronograma que se abre con las elecciones del domingo 26, las segundas elecciones generales consecutivas en España. Primero dijo que es esencial conocer el voto de los españoles. Situó el protagonismo del Rey Felipe VI en segundo lugar en sus consultas. Y colocó a los líderes políticos en la tercera posición.
Las palabras del líder del Partido Popular, que se mostró con aplomo al enfilar los dos días finales de la campaña, fueron interesantes porque subrayaron su convicción de que no aceptará que se pueda especular con unas terceras elecciones. Se están abriendo así tres escenarios:
a) La abstención de PSOE y de Ciudadanos lo que abriría la escena de un Gobierno minoritario del PP, de desgaste enorme y fragilidad.
b) Un Gobierno de Podemos Unidos con apoyo del PSOE.
c) Una coalición de PSOE y Ciudadanos.
Mariano Rajoy no estuvo en un territorio hostil. Tampoco lo estará el viernes por la noche en el programa de Susanna Griso. El líder del Partido Popular abrió el final de su campaña a su presencia en la cadena de Antena 3 de Atresmedia/Planeta (el grupo que tiene el control también de La Razon). Para Antena 3, tras las críticas por la cobertura de La Sexta de apoyo a Pablo Iglesias, es un esfuerzo de buscar un equilibrio y de responder a muy duras críticas, entre ellas las del grupo Prisa.




