Si por algo se caracterizan las nuevas generaciones es por tener un smartphone en la mano prácticamente desde que nacen. El mundo de la tecnología no entiende de edades, y muchos de los bebés del mundo ya saben cómo utilizar un teléfono inteligente o una tableta de última generación. Pese a que muchos estudios aseguran que podrían beneficiar el aprendizaje, otros desaconsejan totalmente que un niño pequeño llegue a jugar con el, en este caso, iPhone o iPad.
Aunque los smartphones o tabletas pueden ser dispositivos totalmente eficaces para tener a los hijos entretenidos o enseñarles nuevas habilidades, es posible que después de conocer algunas informaciones, los usuarios se piensen si realmente es positivo dejar al pequeño dejar con el aparato.
Así, y según los datos recogidos en un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, lo ideal es esperar a que los niños tengan al menos 30 meses, ya que el uso de dispositivos como el iPhone o el iPad “a esa edad puede tene efectos adversos significativos”, detallan en el informe.
Así, y tras las informaciones publicadas en The Guardian, se destacan que “estos dispositivos pueden reemplazar actividades prácticas importantes para el desarrollo de habilidades sensoriomotoras y motoras visuales, claves para el aprendizaje y aplicación de las matemáticas y la ciencia”, según explicó el experto Jenny Radesky.
En este sentido, el científico animó a los papás a aumentar la relación humana directa con sus hijos pequeños, dejando de lado, por tanto, el uso de dispositivos móviles que llevan pantalla táctil. “Los casos en los que un smartphone o tableta es utilizado por un niño, es recomendable que los padres se unan a ellos en esa actividad”, recalcó el experto.
Asimismo, también invitó a probar las aplicaciones antes para saber si son apropiadas para que las utilicen, recordando que hay infinidad de aplicaciones en la App Store donde se pueden descargar apps destinadas a los más pequeños de la casa. Asimismo, y por otro lado, destacan que hay un gran número de pruebas que dicen que los niños con menos de 30 meses no pueden aprender tanto de la televisión o los vídeos que con la interacción humana.
“Barrio Sésamo, libros electrónicos o aplicaciones móviles, pueden ayudar al vocabulario y la comprensión lectora de los niños”, son las últimas recomendaciones que ofrecen los expertos para evitar un mal desarrollo y aprendizaje en los más pequeños.




