La amplia redada contra el yihadismo evitó un secuestro y asesinato con el sello de Estado Islámico (ISIS, Estado Islámico de Irak y el Levante). Planeaban también atentar contra una librería judía en Barcelona y secuestrar a rehenes para conseguir dinero.
Pensaban llevar a Barcelona las secuencias vividas en París. Las investigaciones han confirmado la importancia de la operación policial en Cataluña en la que se han investigado las conexiones entre las mezquitas salafistas, la red de reclutamiento de ISIS y el adoctrinamiento de acciones yihadistas.
Hay máxima conexión entre Guardia Civil, Policía Nacional y Mossos d´Esquadra –como informó Hechos de Hoy- colocando la vigilancia de células salafistas que inciten a la colaboración directa con facciones de Al Qaeda en Oriente Medio (Yemen) o de Estado Islámico de Irak y el Levante, que trata de expandirse. desde Siria, en Libia, Argelia y Marrueco.
El peluquero Alí
La célula yihadista desarticulada en Cataluña pretendía secuestrar a una persona en España, ponerle un mono naranja, hacerle una entrevista y degollarle mientras lo grababan al estilo del Estado Islámico, diciendo que lo mismo que se hace en Irak o Siria se puede hacer en Occidente.
Según fuentes de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, la célula -autodenominada Fraternidad Islámica para la Predicación de la Yihad, liderada por uno de los detenidos, el peluquero Alí, y para la que ya habían diseñado un logo (una metralleta y un machete)-, planeaba también, a efectos de financiación, secuestrar a la directora de una entidad financiera para pedir un rescate.
Todos estos planes se encontraban en "fase embrionaria", ya que ni siquiera tenían el mono naranja con el que pretendían vestir al secuestrado para degollarle y sólo se conoce sus intenciones por conversaciones que les fueron interceptadas, si bien contaban ya con una granada en perfecto estado, armas de fuego, cuchillos de grandes dimensiones y un machete guardado en un estuche.
Esta célula, a la que los Mossos d´Esquadra vigilaban desde hace más de un año, comenzó centrada en la captación, adoctrinamiento y reclutamiento de yihadistas para su envío a Irak y Siria para ingresar en el Estado Islámico, pero cuando tres de los enviados fueron detenidos en Bulgaria, optaron por dar "un paso más allá" y atentar en España.




