No hay pánico pero sí mensajes de una gobernanza internacional, solidaridad con los países de primera línea en la lucha contra el Ébola, y necesidad de medidas eficaces. En los días en que Barack Obama estuvo en Nueva York, insistió en el Consejo de Seguridad en la urgencia de respuesta y solidaridad. Los mensajes de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas han sido contundentes.
La Unión Europea es consciente ahora de la necesidad de medidas eficaces sobre todo en los aeropuertos con los vuelos que procedan del foco de la crisis del Ébola, en el África Occidental. Una reunión urgente en Bruselas va a estudiar este jueves la iniciativa de protocoles comunes con los vuelos procedentes de Sierra Leona, Liberia y Guinea. Fundamentalmente que se establezcan controles de temperatura a los viajeros que entren en la Unión Europea desde Sierra Leona, Guinea y Liberia.
Expertos señalaron a Hechos de Hoy la clave de seguir las conexiones que realicen estos viajeros en sus vuelos a la Unión Europa y la importancia de que las líneas aéreas les identifiquen. Indudablemente la alarma ha sido desatada por el caso de Teresa Romero, la primera persona contagiada en Europa por el virus del Ébola. El comisario de Salud, Tonio Borg, y la ministra de Italia de Salud, Beatrice Lorenzin, pilotan el planteamiento de una gobernanza inmediata de la Unión Europea.
Paralelamente la Organización de Naciones Unidas (ONU) pidió pedido al Ministerio de Exteriores de España utilizar el aeropuerto de Gran Canaria -zona civil, o base militar- para establecer un puente aéreo con África. Se trata de facilitar el movimiento de personal humanitario hacia los países afectados por la crisis del ébola.




