De manera sensata, el influyente comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, no puso la mirada de la Comisión Euroea sólo sobre la fecha de los comicios locales y regionales -el hito del 24-M- sino en el marco abierto de 2015.
Es la reflexión también en los países que, junto a España, forman parte del núcleo duro del euro (Alemania, Italia y Francia). Lo que se espera y desea es el fortalecimiento industrial de España; el crear empleo estable; y el acometer una reducción seria y sostenida de la elevada tasa de paro.
La mirada de la Unión Europea -y debería ser un análisis valioso para el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el Partido Popular– se centra en lo alcanzado por las reformas políticas y económicas, y las que están aún abiertas.
Entre las tareas la de reducir impuestos (a familias y empresas); recortar de forma drástica, y eliminar, burocracia; acabar con las duplicidades -de las que aún hay ejemplos lacerantes-; y liberalizar sectores económicos. El objetivo sólo puede ser el incrementar las políticas de empleo, aumentar la capacidad de crecimiento, e impulsar la competitividad de las empresas,
Pasado el hito del 24-M, urge recuperar la senda reformista. Conviene no poner ahora el nuevo foco sobre el calendario político. La estabilidad en el Congreso de los Diputados ha sido un gran activo para acometer reformas profundas y efectivas.
Al margen de la lectura puntual de los resultados de los comicios locales y regionales, se abre todavía un mandato de un semestre para culminar una aficaz agenda de reformas. Pierre Moscovici insistió en ello en un mensaje lleno de sensatez, recordando que la agenda política y económica de España no puede estar supeditada al calendario electoral.
– Ver en Hechos de Hoy, Esperanza Aguirre ante Manuela Carmena emerge como el duelo eléctrico.




