Lunes 18 y martes 19 con entrega total de Mariano Rajoy a la campaña general del Partido Popular y sus objetivos tanto a nivel de los comicios locales y regionales.
Para Mariano Rajoy no hay escenarios pequeños o grandes. Le dolieron los resultados en Andalucía. Y ha observado con preocupación las primeras encuestas. Sabe muy bien que los indecisos, un 30%, decidirán en el último momento, quizás en la víspera del 24-M el sentido de su voto.
En unos comicios en España nunca se había producido una situación semejante. Mariano Rajoy no ha querido una campaña de ataques pero tampoco de abrazos. Está insistiendo en que la prioridad absoluta es la crear empleo y crecer, y sobre esa base se puede y debe edificar lo demas.
En el comienzo de esta campaña reiteró sus disculpas por los errores e insistió en las línas rojas contra la corrupción política, Acepta que al Partido Popular le pueden pasar facturas muy caras pero a la vez las cree injustas por el trabajo realizado.
En su estancia en Barcelona, en esta última semana de campaña más propia de unas generales que de comicios locales y regionales, acusó a Artur Mas de desleal al Gobierno. Quiso hacer este énfasis en su defensa de la recuperación económica. Y le recordó a Artur Mas que fue el Gobierno quien evitó que la Generalitat se colapsara económicamente en los momentos más duros de la crisis.




