Además del éxito que conllevará 50 sombras de Grey, cinta de la que ya habló detalladamente Hechos de Hoy, los cines de España también tendrán hueco para otras películas que satisfarán a un público que no se decanta por la pasión desmedida de Jamie Dornan y Dakota Johnson.
De esta manera, y como primera plato fuertes del fin de semana llega a los cines No confíes en nadie, thriller de misterio, adaptación del exitoso best seller homónimo de S. J. Watson del 2011 que fue vendido en más de 42 países distintos. Una novela que se caracteriza por su fácil lectura y, a su vez, un enrevesado argumento.
El director se toma algunas licencias para realizar la adaptación respecto al libro, las que responden directamente a la utilización de un lenguaje cinematográfico capaz de contar de mejor manera la historia, la que presenta a Christine (Nicole Kidman), una mujer que día a día debe comenzar una nueva vida, a raíz de un accidente que le daño parte de su cerebro, ocasionándole un tipo de amnesia en la que, al comenzar un nuevo día, no recuerda nada de lo vivido, teniendo que utilizar artilugios, como notas pegadas en la pared, fotografías, y una cámara de video, en la que ella misma se ha estado grabando, relatando situaciones que le parecen relevantes, a modo también de investigación, para resolver su pasado y convivir con su presente.
Ben (Colin Firth), su marido, y el Dr. Nasch (Mark Strong), son aparentemente los únicos en conocer su problema y los principales “aliados” de Christine para sobrellevar su situación, la que comienza a dar un vuelco a medida que la verdad va saliendo a la luz. Pese a que la historia está muy bien tratada, lo cierto es que el guión desaprovecha muchos de los interesantísimos giros que la obra plantea, no sólo por lo predictivo del relato, sino también por la falta de fuerza y de convicción.
Otro de los estrenos de este fin de semana es La señal, un inesperado cruce de géneros que funciona de maravilla. En ella, Nick y Jonah son dos hackers que van de viaje a California a dejar a la novia de Nick, Haley. De camino, sufren el ataque de un hacker, Nomad, que les lleva siguiendo la pista desde que dejaron la universidad, con varios ataques a su red privada.
Hartos de ser espiados, Nick y Jonah deciden ponerle fin, desviando su camino hacia Nevada, punto de partida de las emisiones de Nomad, y las pistas le llevarán hasta una pequeña casa al margen de la carretera. Una vez allí, sus vidas cambiaran para siempre. Con este argumento y con Laurence Fishburne, Brenton Thwaites y Olivia Cooke en sus papeles protagonistas, la cinta no defrauda.
La Señal viene de la mano de William Eubank, el mismo de Love (2011). Al igual que aquel filme, Eubank demuestra tener mucho talento para crear climas y mantener el suspenso, e incluso la trama de fondo termina resultando parecida a Love. La Señal es lo suficientemente intensa, inteligente e interesante como para ganarse las críticas positivas que se ha llevado.
Por otro lado, el novel director norteamericano hijo de inmigrantes rusos y criado en las calles de Chicago, Gabe Polsky, llega a los cines con el documental Red Army, primer trabajo como director en solitario, tras producir y dirigir junto a su hermano Alan, The Motel Life, película que protagonizaron Emile Hirsch, Dakota Fanning y Stephen Dorff y que ganó el premio del público y el premio al mejor guión en el festival de Roma en 2012.
El documental narra los destinos cruzados de la Unión Soviética y del equipo de hockey sobre hielo conocido como El ejército rojo: una dinastía única en la historia del deporte. El ex-capitán del equipo, Slava Fetisov, evoca su trayectoria fuera de lo común: primero adulado como un héroe nacional y luego condenado como enemigo político.
Ese Ejército rojo es uno de los protagonistas de la historia social, cultural y política de su país: al igual que la URSS, pasa por una época de grandeza y luego llega la decadencia, y finalmente los cambios que trae la Rusia contemporánea. Red Army, presentada por Werner Herzog y el productor Jerry Weintraub, cuenta la extraordinaria historia de la Guerra fría sobre el hielo y la vida de un hombre que se atrevió en enfrentar el sistema soviético.
Desde Bélgica llega Brasserie Romantic bajo el mandato de Joël Vanhoebrouck. Ambientada en el día de San Valentín, la tensión es palpable en Brasserie Romantic, el restaurante de Pascaline y Angelo. Mientras la noche de Paul y Roos va cuesta abajo, Walter está tratando de ligar con Sylvia. Y justo cuando la noche está en pleno apogeo, llega Frank, el antiguo amante de Pascaline.







