Si en el cine se vivieron grandes momentos con la entrega de los Premios Bafta, en el mundo de la música se vistieron de gala para la 57 edición de los Premios Grammy. El principal vencedor de la noche del domingo fue el de soul británico Sam Smith que se llevó los premios de mejor grabación y canción del año.
Por su parte, el rockero Beck se metió en el podio al arrebatarle a Smith el mejor álbum del año en la mayor noche de la industria de la música. Hay que destacar que a sus 22 años, Smith, un recién llegado al mundo musical, no solo fue elegido artista revelación sino que ganó dos de los premios principales con su sencillo Stay With Me (Darkchild Version) y su álbum debut, In The Lonely Hour, también fue seleccionado como mejor disco de pop vocal.
"Quiero agradecérselo al hombre sobre el que habla este disco del que me enamoré el año pasado. Muchas gracias por romperme el corazón porque me has dado cuatro Grammys", recalco Smith en un discurso emotivo al recoger el trofeo. Sin embargo, Beck fue la sorpresa de la noche al hacerse con premio en la categoría de álbum del año por Morning Phase, imponiéndose al propio Smith, Pharrell Williams, Beyoncé y Ed Sheeran, y lograr otros tres Grammys entre los que se encuentra el de mejor disco de rock.
Hicimos la mayor parte del disco en mi casa, por lo que quiero agradecer a mis hijos por haberme dejado mantenerlos despiertos un poco más de la cuenta" declaró el cantante visiblemente emocionado. Fue tan inesperado su nombramiento que hasta Kanye West, en tono de broma, hizo amago de subir al escenario en señal de protesta, como hiciera en su momento con Taylor Swift en la gala de los Video Music Awards de MTV en 2009.
Beyoncé y Pharrell Williams también salieron victoriosos con tres gramófonos cada uno. La cantante puso su sello en los galardones como mejor actuación R&B y mejor canción de R&B, ambos por Drunk in Love, y mejor sonido surround en un álbum (Beyoncé). Por su parte, Williams se impuso en las categorías de mejor actuación pop individual, mejor vídeo y mejor álbum urbano contemporáneo.
En el ámbito latino, el panameño Rubén Blades, los puertorriqueños Calle 13, el colombiano Carlos Vives y el mexicano Vicente Fernández tuvieron su reconocimiento. Blades se llevó la estatuilla al mejor álbum pop latino por Tangos y Calle 13 la de mejor álbum latino de música rock, urbana o alternativa, por Multiviral.
Por su parte, Carlos Vives se alzó con el mejor álbum latino de música tropical, con Más + corazón profundo, y Vicente Fernández ganó el premio al mejor álbum de música regional mexicana por Mano a mano: tangos a la manera de Vicente Fernández.
Entre los momentos más destacados de la ceremonia, presentada por el rapero LL Cool J estuvo la espectacular escenografía taurina a cargo de Madonna, y os discursos de Prince, que señaló que "los discos aún importan, como los libros y las vidas de los afroamericanos". Pero si alguien destacó fue el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
El mandatario apareció en un vídeo grabado en el que envió un mensaje contra la violencia doméstica. "No está bien y debe acabar. Está en nosotros, en todos nosotros, crear una cultura donde la violencia no es tolerada", fueron sus palabras. Más adelante fue el turno para Ariana Grande, Tom Jones y Jessie J , Miranda Lambert, Kanye West, Ed Sheeran, Jeff Lynne´s ELO y Adam Levine y Gwen Stefani.







