Los rostros españoles inundaron el Festival de Cannes en una jornada marcada por la presencia de Julieta. Así, Pedro Almodóvar y "sus chicas" pisaron fuerte la alfombra roja del evento cinematográfico con un proyecto muy característico del cineasta manchego: el universo femenino.
Tras ser recibida con aplausos en el primer pase de prensa del Festival, el destinado a la prensa, Pedro Almodóvar se mostró ayer contento porque logró que "el drama no fuera un melodrama", que era su principal objetivo con Julieta, con la que compite por quinta vez por la Palma de Oro de Cannes.
Una historia que en principio iba a ser rodada en inglés, para lo que Almodóvar ya había incluso contactado con una actriz americana, pero en un momento dado decidió que quería hacer la película en España y atenerse a la cultura española.
"Veinte eslabones que me representan absolutamente", afirmó Almodóvar, que agregó: "mi vida está en estas 20 películas". Almodóvar aterrizó a la Croissette dispuesto a llevarse la Palma de Oro, un premio que se le resiste, y sin pelos en la lengua para hablar de los papeles de Panamá, en los que aparecen su nombre y el de su hermano y por los que canceló parte de la promoción de la película.
"Ya que vienes a Cannes, yo prefiero hacerlo en competición. La película la vais a ver los periodistas, va a recibir criticas y prefiero estar en competición porque es más excitante, demuestro que no soy una vaca sagrada, vengo a estar a la altura de las películas de competición", afirmó.
"Yo, de momento, no tengo el talento ni de Woody Allen ni de Steven Spielberg", dos directores que han participado en el Festival de Cannes con sus últimos trabajos, pero fuera de competición.
Almodóvar se mostró relajado en la rueda de prensa de presentación de la película, en la que recibió muchas alabanzas por parte de los periodistas. Estos centraron toda su atención en el realizador, que estuvo acompañado por Emma Suárez, Adriana Ugarte, Rossy de Palma, Inma Cuesta, Michelle Jenner, Daniel Grao y Agustín Almodóvar.
Suárez afirmó que "para una actriz encontrarte con un personaje con la dimensión de Julieta es magnífico, es un deseo hecho realidad". Mientras que para Ugarte, fue una "suerte y un privilegio" poder formar parte de la vida de Almodóvar, tanto a nivel personal como profesional.
"En los papeles de Panamá mi nombre y el de mi hermano Agustín es el de unos meros figurantes", afirmó Almodóvar durante la presentación. "Si los papeles de Panamá fueran una película, el nombre de mi hermano y el mío no aparecerían, seríamos meros figurantes, extras sin frase", agregó.
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