Nadie discute, entre los analistas, el ambiente de grave crisis mientras los acontecimientos se siguen precipitando en todos los escenarios en una crisis que sacude con fuerza las relaciones entre Este y Oeste.
– En Moscú, el Tribunal Constitucional dio da verde al tratado de anexión de Crimea. Sebastopol se transforma en la tercera ciudad, después de Moscú y San Petersburgo, con carácter federal. La península de Crimea se convierte por su parte en vigésimo segunda república de la Federación Rusia. De territorio ucraniano a ruso en tan sólo 20 días.
– En Sebastopol, ambiente de humillación y extrema tensión. Las llamadas tropas pro rusas, que han tenido un papel clave en estos días, tomaron dos cuarteles claves del Ejército de Ucrania en Crimea– Una docena de militares ucranios fueron expulsados de la sede de la Armada en Sebastopol después de que unos 200 civiles tomaran el edificio en el que ondean tres banderas rusas. Difícilmente Ucrania olvidará todos estos sucesos.
– En Kiev, el jefe del Consejo de Seguridad Nacional, Andriy Parubiy, confirmó que se prepara la retirada de las tropas de Crimea. "Estamos desarrollando un plan que nos permitirá no solo retirar a nuestros hombres de Crimea, sino a los miembros de sus familias, de modo que sea rápido y eficiente", dijo Parubiy. Unos 14.500 soldados de Ucrania se encuentran desplegados en Crimea según las estimaciones de los expertos.
– En Berlín, seis días después del mensaje de advertencia de la canciller Angela Merkel a Vladimir Putin (asunto que destacó Hechos de Hoy), el ministro de Economía y vicecanciller, Sigmar Gabriel, dio órdenes de paralizar la venta de un centro para la simulación de combate para el Ejército ruso que debía llevar a cabo el consorcio Rheinmetall.
En este marco de fuerte tensión y preocupación internacional, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tomó la decisión de viajar a Rusia y Ucrania para incrementar los esfuerzos diplomáticos en busca de una solución pacífica a la actual crisis. Ban viaja primero a Moscú para reunirse con el presidente, Vladimir Putin, y con el ministro de Exteriores, Serguei Lavrov. Posteriormente el secretario general se traslada a Kiev para mantener conversaciones con el presidente en funciones y el primer ministro.
En los medios políticos y militares de la OTAN hay preocupación. "Ésta es la amenaza más grave a la seguridad y estabilidad europeas desde el final de la Guerra Fría", es el análisis del secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen. Aseguró que la crisis provocada por la intención de Rusia de anexionarse Crimea tras el referéndum -"ilegal e ilegítimo"- implica el "mayor movimiento de tropas en décadas". No hay que olvidar además, subrayó, lo que está en juego. "La libertad de 45 millones de personas y su derecho a tomar sus propias decisiones", subrayó. Y todo ello sucede, insistió, "en las mismas fronteras de la OTAN". Por todo esto, la crisis constituye una "llamada de atención, tanto para la comunidad euro atlántica como para la OTAN y para todos aquellos comprometidos con una Europa integral, libre y en paz".
Rasmussen afirmó que Moscú está transitando un "camino peligroso". Acusó abiertamente a Vladimir Putin de forzar un "revisionismo del siglo XXI" para "intentar tornar el reloj" de la historia con el objetivo no sólo de "trazar nuevas fronteras, monopolizar mercados y someter a poblaciones", sino también para "reescribir o simplemente romper el libro de reglas internacionales" que ha mantenido la paz hasta ahora. "Creíamos que ese tipo de comportamiento pertenecía al pasado. Pero está de vuelta. Y es peligroso, porque viola las normas internacionales de comportamiento aceptado, exporta inestabilidad y reduce el potencial de cooperar y crear confianza", advirtió con gran severidad.
¿Se parará Putin en Crimea?




