Las cifras no mienten: cada año se diagnostican en nuestro país más de 25.000 nuevos casos de cáncer de mama, tipo de tumor que, con cerca de 6.200 decesos anuales, representa la primera causa de mortalidad por cualquier enfermedad oncológica entre las mujeres españolas.
Un tipo de tumor cuyo riesgo de desarrollo viene condicionado por distintos factores genéticos y ambientales. Es el caso, entre otros muchos, de la adopción de una dieta rica en grasas durante la adolescencia. Y también ocurre lo mismo con el peso del padre.
Ahora, tal y como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores del Centro Oncológico Integral Lombardi de la Universidad de Georgetown en Washington (EE.UU.), las hijas de padres obesos presentan un riesgo mayor de desarrollar cáncer de mama. O así sucede, cuando menos, en modelos animales.
"Nuestro trabajo evidencia que, en modelos animales, el peso corporal del padre en el momento de la concepción afecta tanto al peso en el nacimiento como al riesgo de cáncer de mama en etapas más avanzadas de la vida de sus hijas", comentó Sonia de Assis, directora de esta investigación publicada en la revista Scientific Reports.
Asimismo, varios estudios también explicaron que la obesidad puede transmitirse a través de las generaciones de una misma familia. Y lo mismo sucede con el cáncer de mama. Y en ambas situaciones, se sabe que la obesidad materna juega un papel muy importante.
Así, las mujeres que presentan obesidad en el embarazo pueden tener hijas de mayor peso, lo que supone que tengan un mayor riesgo de cáncer de mama en la edad adulta. Sin embargo, y si bien el número de investigaciones para evaluar la posible relación entre el exceso de peso de la madre y el cáncer de mama en las descendientes es muy numeroso, no sucede así en el caso de la obesidad paterna.
"Los resultados muestran que la obesidad da lugar a cambios en la expresión genética asociada a los microARN tanto en el esperma de los padres como en el tejido mamario de las hijas, lo que sugiere que este microARN podría portar la información epigenética desde los padres obesos a sus hijas", explicó la experta.
"Obviamente, nuestro trabajo ha sido llevado a cabo con ratones. Sin embargo, también resume los recientes hallazgos en humanos que muestran que, frente a aquellos con un peso normal, los hombres obesos tienen un número significativo de alteraciones epigenéticas en sus espermas. Y como sugiere nuestro estudio con modelos animales, estas alteraciones epigenéticas en el esperma podrían tener consecuencias sobre el riesgo de cáncer de las generaciones futuras", resaltó.
"Hasta que sepamos algo de esta posible asociación en varones, deberíamos ceñirnos a lo que es un buen consejo: las mujeres –y también los hombres– deberían seguir una dieta equilibrada y mantener un peso corporal y un estilo de vida saludables no solo para su propio beneficio, sino también para ofrecer a sus descendientes las mejores opciones para mantenerse sanos", concluyó.
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