Muy posiblemente las palabras de Vladimir Putin exigiendo a Barack Obama que actúe como un Premio Nobel de la Paz y no diga tonterías hayan sido el detonante de la decisión final del presidente y su anuncio al país. Aunque como jefe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos no necesita la autorización del Congreso, Obama se llenó de humildad -y quizás de sagacidad- evitando actuar de forma atolondrada en Oriente Medio, un avispero infernal en estos momentos.
Desde los jardines de la Casa Blanca, el marco del porche de la rosaleda, y acompañado por el vicepresidente, Joe Biden, Obama anunció al país que tomó la decisión de atacar a Siria y a la vez de pedir la autorización del Congreso para que Estados Unidos sea una democracia ejemplar. "El Ejército asegura que estamos listos para atacar en cuanto lo decida. Yo ya he tomado la decisión, pero considero que nuestro poder radica también en nuestro ejemplo de democracia, por eso pediré autorización al Congreso", anunció Obama, por primera vez menos tenso en esta crisis que le pesa por sus implicaciones y la sombra siempre tenaz de los errores cometidos en Irak, en el mandato del republicano George W. Bush. "He decidido que Estados Unidos actúe militarmente en Siria. Puede ocurrir mañana, en una semana o el próximo mes", anunció el presidente. "Tras delicadas consideraciones, he concluido que Estados Unidos debe intervenir militarmente. Será un ataque contenido en duración y objetivos", explicó.
Las palabras de Putin
Previamente, Vladimir Putin instó a Obama a que, antes de bombardear Siria, piense como Premio Nobel de la Paz en las víctimas que el ataque producirá. El presidente de Rusia se mostró convencido de que el uso de gas en las afueras de Damasco es una provocación de la oposición a Bachar el Asad.
"Nuestra posición sobre la posible utilización de armas de extermino masivo, incluida las químicas, es consecuente: estamos categóricamente en contra de ello y, por lo tanto, si se demuestra participaremos decididamente en la elaboración de medidas" dijo Putin desde Vladivostok. "En condiciones de una ofensiva del ejército sirio, cuando en algunas zonas tenían rodeados a los rebeldes, no tiene ninguna lógica en esas circunstancias regalar un as a los que permanentemente piden la intervención militar, sobre todo el mismo día de la llegada de los inspectores de la ONU; es una estupidez extraordinaria", insistió Putin.
El presidente ruso está convencido de que ruso el ataque con gas en Guta Oriental el pasado día 21 fue una provocación de la oposición radical. Putin en todo caso ha apretado las tuercas comparando la actual situación de Bachar el Asad en Siria a la de Sadam Husein en Irak. Putin exigió a Estados Unidos que presenten sus pruebas de ataque químico a los inspectores de la ONU y al Consejo de Seguridad señalando que si no se hace, es "una falta de respeto". "Los argumentos de que se trata de conversaciones interceptadas, que no demuestran nada, no pueden servir de base para tomar decisiones fundamentales como las de utilizar la fuerza contra un Estado soberano", aseveró Putin.
En Jerusalén, según informaciones recogidas por Hechos de Hoy, analistas apuntan a que Putin quiere conocer personalmente las posibles fugas de información que se hayan producido en Damasco así como el poder del servicio de inteligencia israelí de conocer e interceptar las comunicaciones de la cúpula militar en Siria. Si la crisis es compleja para Obama, puede dañar aún más a Putin, ciego en su apoyo a toda la crueldad de la familia de El Asad y su matonismo contra sus opositores.
Para Obama, con su nuevo anuncio, llegó la hora de cortar el nudo gordiano de a pesadilla siria. Los secretarios de Estado, John Kerry, y Defensa, Chuck Hagel; el director Nacional de Inteligencia, James Clapper; la asesora de Seguridad Nacional del presidente, Susan Rice; y el vicepresidente de los jefes de Estado Mayor, almirante James Winnefeld, comenzaron sus explicaciones en Washington de la información que obra en poder de Estados Unidos. La crisis siria dio así un vuelco en Washington sabiendo Obama que el tiempo no actua en su contra como sí sucedó en la necesitar de rescatar a Bengasi e intervenir contra Gadafi en Libia.




