El giro en Bruselas es evidente en este domingo decisivo de dos reuniones urgentes (ver en Hechos de Hoy, El Eurogrupo planteó a Grecia aprobar las leyes antes del tercer rescate).
Alexis Tsipras ya sabe que ni Rusia ni República Popular China quieren abrir un polo de confrontación en Europa, No cuentan con recursos económicos, ni tienen una marina de guerra. Y muchos menos el deseo de una alianza con un fenómeno como el chavismo en el Mediterráneo. Aunque hay que decir que Vladimir Putin asiste con frialdad, y cierta satisfacción, a una crisis que pone en jaque a la Unión Europea.
A la vez Alexis Tsipras recogió el fruto de la hostilidad y dureza con que trató a quienos son, y deben seguir siendo, sus aliados.
En el Eurogrupo hubo desconfianza con Grecia. En la cumbre de líderes de la Eurozona se vive el mismo sentimiento.
Ha sido Finlandia el país que ha resumido la situación de lo que está en juego en Bruselas. Si Alexis Tsipras quiere que Grecia siga en la Eurozona debe plantear en el Parlamento, en Atenas, antes del miércoles 15 -un plazo de 72 horas- medidas más drásticas de las que planteó. El objetivo es garantizar la sostenibilidad de la deuda y la liberalización de la economía. Si no se da ese paso,Grecia no podrá seguir en la Eurozona.
El Eurogrupo estudió, y es asunto que remitió a la cumbre de líderes, dos alternativas concretas:
– El escenario de un Grexit (la salida de la Eurozona) temporal por un plazo de cinco años.
– La transferencia de activos públicos griegos por valor de 50.000 millones a un fondo comunitario con sede en Luxemburgo que tutelaría el proceso de privatizaciones.
Barack Obama sigue el momento crítico en Europa con un grupo de expertos y asesores en la Casa Blanca. Ha pedido a Angela Merkel y François Hollande coraje y pragmatismo. El presidente de Estados Unidos no quiere, bajo ningún concepto, una nueva crisis en la Eurozona y un lunes 13 de sacudidas en las Bolsas.




