El tenista español Rafa Nadal vuelve a la acción casi dos meses después de disputar su último partido este miércoles en el torneo de París-Bercy, noveno y último Masters 1.000 de la temporada, donde además tendrá que intentar defender su número uno del mundo acechado por el gran estado de forma del serbio Novak Djokovic.
Ambos jugadores están recibiendo críticas por no haber anulado -al menos por el momento- su participación en una exhibición en Arabia Saudí, el campeonato Rey Salman, que se disputará en el King Abdullah Sports City. "Algo malo ha pasado últimamente, queremos que se aclare todo y veremos. Dimos el consentimiento de esto hace un año", explicó Rafa Nadal respecto al asesinato del periodista Kashoggi. "No me gusta verme envuelto en temas políticos y es una pena que nos hayamos visto en esto. Sé que lo que ha ocurrido es triste. Tenemos que recibir más información", reflexionó por su parte Novak Djokovic.
Preparando Paris-Bercy
Nadal no juega un partido desde que tuviese que retirarse el pasado 7 de septiembre en las semifinales del US Open ante el argentino Juan Martín del Potro por su enésimo problema de rodilla y el parón, que le hizo perderse las semifinales de la Copa Davis ante Francia y la gira asiática, le ha ayudado a recuperar sensaciones para afrontar un tramo final de campaña históricamente adverso.
"Paré durante un tiempo tras el US Open y he tenido que volver a los entrenamientos paso a paso. No es una situación nueva para mí, es algo que ha ocurrido en mi carrera en varias ocasiones, así que conocemos el proceso y las cosas que funcionan. Mi cabeza no se centra en grandes mejoras, sino en hacer pequeños progresos cada día", advirtió el manacorí.
Nadal iniciará en este Masters 1.000 en pista indoor el final de un positivo 2018, que debería concluir en las Finales de la ATP de Londres, dos citas que no le suelen dar excesivas alegrías y donde deberá intentar defender el número uno del mundo ante un amenazante Djokovic.
El once veces campeón de Roland Garros vuelve a una de sus ciudades favoritas, aunque le es esquiva en su otra gran cita del año donde sólo alcanzó la final en su primera participación, en 2007, cayendo ante el argentino David Nalbandián. Luego, por culpa de las lesiones, sólo ha jugado cinco veces más, con dos semifinales (2009 –Djokovic– y 2013 –David Ferrer-), y el resto cuartos de final, entre ellos los del año pasado cuando ni siquiera se presentó por lesión ante el serbio Filip Krajinovic.
El auge de Nole desde Wimbledon, con 27 victorias en sus últimos 28 partidos, las 18 últimas seguidas, y los triunfos en la hierba londinense y en Nueva York, le han permitido situarse únicamente a 215 puntos del tenista español, 35 reales porque este debe perder los 180 ganados el año pasado en París-Bercy.
El que firme el mejor resultado de los dos en la capital francesa ocupará el trono de la ATP el próximo lunes y los primeros rivales para ambos serán Fernando Verdasco, para el de Manacor, y el portugués Joao Sousa, para el de Belgrado. Borna Coric o Dominic Thiem se perfilan como los rivales más peligrosos del español para cuartos, mientras que por su lado para semifinales va el alemán Alexander Zverev. El otro gran favorito, el suizo Roger Federer, que busca en este Masters 1.000 su título número 100 en la ATP, va por el camino de Djokovic.




