Rafa Nadal está ya en octavos de final del US Open, cuarto y último grande del año, después de imponerse (6-4, 6-3, 6-3) en tercera ronda al croata Ivan Dodig, quien puso todo lo que pudo sobre la pista Arthur Ashe de Nueva York pero terminó hincando la rodilla ante el ciclón español.
El número dos del mundo no aparta la mirada de su camino hacia la final en Flushing Meadows, Nueva York, a donde se encamina contundente y sin ceder un set. En cuarta ronda, el tenista se medirá al alemán Philipp Kohlschreiber.
La última vez que ambos se vieron las caras, en el Masters 1.000 de Canadá en 2011, la victoria fue para el croata, razón de más para que el campeón español estuviera con los sentidos puestos en evitar una nueva hazaña de su rival. Dodig no tiró la toalla, buscando como ya hiciese en el Wimbledon los octavos de un Grand Slam, pero el Nadal de este 2013 solo entiende de victorias (18 de 18 en partidos de pista dura).
Una vez más Nadal se mostró sólido con su saque y ágil en sus movimientos sobre una superficie dura sobre la que cuenta sus partidos por victorias en este año prácticamente impoluto. En el primero set, el croata no dio más que dos opciones de break, en el mismo juego, a Nadal, pero con la segunda tomó ventaja (1-3).
De nuevo en el tercer juego, Rafa rompió en el segundo parcial para encarrilar el acto. Aún así, el croata siguió peleando y solo el buen servicio del que hace gala Nadal esta temporada le salvó de perder la ventaja. Con una nueva rotura en el noveno juego, se apuntó el segundo set al resto (6-3).
Con dos cero en contra y el mejor tenista del momento en frente, Dodig aún entró en el tercer set con moral para forzar un punto de rotura que sin embargo no logró materializar. Ya en el cuarto juego llegó la opción de Nadal, quien no perdonó. De nuevo con la ventaja en el bolsillo, el reciente ganador de los Masters 1.000 de Canadá y Cincinnati -que destacó Hechos de Hoy, manejó el set para cerrar una nueva victoria.




