Comer alimentos con alto contenido en grasas genera mayor inflamación cerebral en machos que en hembras. Así lo confirma un estudio norteamericano con ratones. El hallazgo, publicado en la revista Cell Reports, indica que los cerebros de hombres y mujeres responden de modos muy diferentes a este tipo de dietas.
Los machos sufren una mayor inflamación de la región, incrementando el riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares, en comparación con las hembras. Asimismo, explican que neurológicamente, la obesidad está asociada con la inflamación crónica en el sistema nervioso central. La inflamación de este, a su vez, provoca una resistencia a la insulina y la leptina, facilitando la aparición de enfermedades cardiovasculares.
El grupo de expertos estudio las diferentes respuestas cerebrales de ratones y ratonas al comer grasas. “Nuestros datos mostraron que los ratones que tenían inflamación cerebral sufrían prediabetes, además de alteraciones en la función cardiovascular. Esto solo ocurría en los ratones macho; no había inflamación en las hembras”, comentó uno de los expertos.
Una dieta alta en grasas "fue altamente perjudicial en hombres” afirmó al mismo tiempo que explicó que cuando los ratones macho entraron en un estado de inflamación después de comer dietas altas en grasas, se observó que también sufrieron una reducción de la función cardiaca, mientras que las ratonas no.
“Es como si el cerebro de las hembras fuera ‘inmune’ al desafío de la dieta alta en grasas”, explicaron los expertos que actualmente se encuentran trabajando en una estrategia para confirmar si los hallazgos en ratones también podrían aplicarse a las personas. Las conclusiones podrían explicar las diferencias observadas entre mujeres y hombres en las consecuencias de la obesidad.
De ser confirmadas en humanos, estas conclusiones obligarían a adaptar las recomendaciones dietéticas en función del sexo.” Siempre hemos dado una misma respuesta para todos respecto a la información nutricional y el enfoque farmacéutico. Nuestros datos empiezan a sugerir que se debe tener en cuenta el sexo a la hora de controlar la ingesta de grasas”, concluyeron.




