95 días después de su fatal accidente de esquí, Michael Schumacher "muestra momentos de consciencia y despertar" en el Hospital Universitario de Grenoble, donde permanece en coma inducido desde finales del 2013, según aseguró este viernes la portavoz del expiloto de Fórmula 1, Sabine Kehm.
Schumi se golpeó la cabeza contra una roca mientras esquiaba con su hijo y unos amigos en la localidad alpina francesa de Meribel. Desde entonces su familia no se ha movido de su lado. De hecho, su mujer Corinna recorre a diario más de 200 kilómetros entre ida y vuelta de su casa a orillas del Lago de Ginebra y el hospital. Como recogió Hechos de Hoy, Corinna está poniendo a punto la casa para una eventual salida de Michael del hospital. Las obras, entre las que figura una suite con todos los equipos médicos necesarios para su atención, ascenderán a unos 12 millones de euros.
El heptacampeón mundial de Fórmula 1 sigue "haciendo su progreso" y este viernes ha mostrado "momentos de consciencia y despertar" por primera vez desde que entró en un coma inducido. "Estamos a su lado en este camino largo y difícil. En colaboración con el equipo del hospital de Grenoble seguimos teniendo confianza. Estamos muy agradecidos por las continuas muestras de simpatía", anunció Kehm.
"Al mismo tiempo", la portavoz de la familia Schumacher volvió a "pedir comprensión" a los medios de comunicación y a todos los aficionados de la Fórmula 1 preocupados por el estado del piloto de 45 años. "Deben entender que no queremos entrar en detalles para proteger la privacidad de Michael y su familia y para dejar a los médicos que trabajen en paz", explicó.
Estabilizado después de someterse a dos delicadas operaciones quirúrgicas, los médicos del hospital francés decidieron el pasado 30 de enero empezar a reducir la sedación de Schumacher "con el fin de permitir el inicio del proceso para despertarlo", avisando entonces de que "llevaría mucho tiempo", periodo que finalmente se ha extendido algo más de dos meses.




