Corinna Schumacher quiere llevarse a su marido a casa. Aunque los médicos supuestamente le han dicho que es muy difícil que el piloto de Fórmula 1 se despierte totalmente del coma, ha comenzado a hacer obras en su casa junto al Lago de Ginebra.
Cuando se cumplen tres meses del fatal accidente en la pista de esquí de Michael Schumacher, según el diario Daily Mail, Corinna ha tomado la decisión de que su marido estará mejor en su casa. Y para ello está equipando una habitación con todo lo necesario para que pueda ser atendido igual que en un hospital. Corinna no está dispuesta a tirar la toalla. Cada día viaja desde su casa en Suiza hasta Grenoble -un viaje de casi 200 km ida y vuelta- para estar junto a Schumi. Y todo le parece poco para que esté lo mejor atendido posible. En la remodelación de la casa y sobre todo en la equipación de la suite médica invertirá 12 millones de euros.
Los informes médicos no son nada positivos y es poco probable que Schumi recupera al menos parte de su vida anterior al accidente. Un amigo de la pareja explicó a The Sun, que Corinna nunca fallará a su "compañero perfecto" desde 1991. Reza por él y no descarta un milagro.




