Gran Bretaña y Estados Unidos han participado en la investigacion de la catástrofe aérea en el norte de la Península del Sinaí. Los servicios de inteligencia occidentales -una investigación con apoyo de MI6, CIA y FBI- apuntan a una bomba a bordo.
David Cameron tomó la decisión de la suspensión de los vuelos desde y hacia Sharm-el-Sheikh, en las costas del mar Rojo, desde donde despegó el Airbus de Metrojet. Milicias de aliados de Daesh (Estado Islámico de Irak y el Levante) reivindicaron el derribo del avión. Rusia y Egipto lo desmintieron. Pero la pista del atentado terrorista es prácticamente una certeza. Abdel Fattah al-Sisi y Vladimir Putin mantienen recelo y prudencia. Para ambos sería el peor escenario.
En Londres, el ministro de Exteriores, Philip Hammond, ya anunció una inmediata operación rescate, Operación Sinai, de los 20.000 turistas británicos que se encuentran en la localidad egipcia de Sharm el Sheij.
– Ver en Hechos de Hoy, La última fotografía de Darina Gromova, una historia desgarradora para Rusia.




