La cumbre del domingo fue muy clara. Alberto Núñez Feijóo rechazó de plano el botón rojo de elecciones anticipadas en Comunidad Valenciana. Instó a Carlos Mazón a anunciar su dimisión a primera hora de los hechos de hoy, lunes 3. Y a activar una sucesión ordenada con Juanfran Pérez Llorca, secretario general del PPCV, como nuevo presidente de la Generalitat Valenciana. Todo se desveló este lunes. Según se señaló a Hechos de Hoy, Feijóo exigió a todas las partes que no hubiera filtraciones y que el propio Mazón anunciara el desenlace final.
La secretaria general del grupo parlamentario popular, Macarena Montesinos, dirigió también las negociaciones en Alicante. En su momento se elegirá al candidato del PPCV para las próximas elecciones. La misión ahora de Mazón,. como presidente dimitido en funciones, será coordinar todo el proceso para que Pérez Llorca sea investido por el Parlamento. ( Las Corts).
El anuncio de dimisión
Carlos Mazón anunció este lunes su dimisión. Lo hizo a las 9:10 de la mañana, en una declaración institucional en el Palau de la Generalitat. Estuvo acompañado por todo su gobierno.
Reconoció sus errores personales en la gestión de la catástrofe de la DANA asesina. Pero a la vez criticó con máxima dureza al Gobierno de Pedro Sánchez (PSOE y Sumar) por haber “dejado sola” a la Comunidad Valenciana, en las primeras horas de la tragedia y durante todo el proceso posterior. Mazón denunció la “indiferencia” y el “cálculo político” de Sánchez ante la tragedia que golpeó a miles de valencianos.
Mazón explicó que había hablado con el Rey Felipe VI para agradecerle “su apoyo con la Comunidad Valenciana en este último año” y subrayó “su grandeza, lealtad y compromiso con esta tierra”.
“Cumplido el primer aniversario de esta tragedia, hablar de mi situación personal me parecía una frivolidad; asumí el desgaste desde el principio”. Describió la riada de 2024 como “un tsunami inimaginable”, un fenómeno que afectó a “un territorio equivalente a Islas Baleares“. Aseguró que “jamás un gobierno autonómico había afrontado un reto como este”.
Subrayó que su gobierno ha logrado reconstruir en un año lo que los técnicos estimaban que requeriría tres. Y destacó, y denunció a la vez, que lo han hecho “solos, sin una sola aportación a fondo perdido del Gobierno, con la mera e insultante autorización para endeudarnos aún más”. “La falta de ayuda del Gobierno en las primeras horas fue clamorosa, y jamás se ha recibido la ayuda que necesitábamos”.
Mazón recordó que “el daño no fue solo material, sino emocional”, con 229 víctimas mortales. Censuró y lamentó que el Gobierno de Sánchez (PSOE y Sumar) “se niegue a ejecutar las obras de remodelación del barranco del Poyo“. “El dolor es inimaginable para todo el pueblo valenciano y español”.
Enfatizó que “nunca un Gobierno autonómico ha tenido que hacer frente a algo así con tan poca ayuda del Estado”. A la vez elogió la reacción de los ciudadanos y el trabajo de su Consell, que “se ha volcado en la reconstrucción con una entrega ejemplar”.
Reconoció que los últimos días le llevaron a una reflexión profunda.
“Es momento de reconocer los errores propios; haber permitido la generación de bulos, no pedir la declaración de emergencia nacional porque el Gobierno decía que no iba a cambiar nada, y sobre todo mantener la agenda de aquel día”.
Admitió y reconoció que “debió tener la visión política de cancelarla y desplazarse hacia Utiel“. Admitió que ese fallo contribuyó a generar “la imagen de un presidente ajeno a la emergencia”.
A la vez destacó su “ingenuidad manifiesta” al creer que un trato cordial hacia el Gobierno aceleraría la ayuda. Lamentó que “la realidad fue otra: quisieron dejarnos solos por estrategia política”.
Pero insistió en que “ninguno de sus errores fue por cálculo político ni por mala fe”. Admitió que no supieron de la magnitud del desastre ni de las víctimas “hasta la madrugada del 30 de octubre”.
Mazón denunció en su discurso una “campaña brutal» contra él, con ataques personales y bulos que, pretendían ocultar los fallos de las agencias estatales”. “Se me ha llamado asesino, se han inventado reuniones inexistentes y se han utilizado las víctimas como arma política”. Acusó a la izquierda de “haber convertido la tragedia en un instrumento de desgaste”.
Llamó a la mayoría parlamentaria que sostiene al gobierno autonómico a elegir un nuevo presidente y continuar con el trabajo emprendido, destacando los avances en educación, fiscalidad y libertad lingüística de su legislatura. “Por voluntad personal habría dimitido hace tiempo”, reconoció. Insistió en que su dimisión debe servir para que “la tragedia se enfoque con la objetividad que requiere”.
Al final de su intervención. Mazón acusó directamente a Pedro Sánchez de haber negado herramientas a la Generalitat “solo para dañarnos políticamente”. Aseguró que el Gobierno de PSOE y Sumar “ha querido usar a las víctimas como ariete y ni siquiera en los días posteriores a la tragedia, cuando más lo necesitábamos, nos dio la ayuda prometida”. Señaló que espera y confía en que, cuando baje el ruido, la sociedad “pueda distinguir entre un hombre que se ha equivocado y una mala persona”.
Culminó su discurso afirmando que “ha sido un honor servir a esta tierra como presidente de la Generalitat” (Generalitat Valenciana). Se despidió con un “Moltes gràcies i bon dia”.





