El ciclista australiano de 23 años, Michael Matthews, (Orica GreenEdge) se ha impuesto este lunes al sprint en la tercera etapa de La Vuelta a España con un ascenso rapidísimo a Arcos de la Frontera, localidad a la que se llegó tras recorrer 197,8 kilómetros desde Cádiz, en el que superó a Daniel Martin (Garmin) y a un Giampaolo Caruso (Katusha) que se quedó sin aliento en los metros finales.
Y todo ello en una jornada con espectacular salida desde el portaaviones de la Armada Juan Carlos I, que estuvo marcada además por el calor y por el retraso que acumuló la etapa debido, en gran parte, a esa salida tan singular.
El calor provocó mucho cansancio en un grupo que rodó rapidísimo en los kilómetros finales. Una vez atrapado el último superviviente de la escapada, Lluis Mas (Caja Rural), y neutralizado cualquier intento de fuga en solitario como el de Adam Hansen (Lotto-Belisol), la lucha fue aguerrida por llegar el primero a las duras rampas de la localidad gaditana.
Pese al trabajo del Katusha en busca de la victoria de Caruso, y a que el italiano fue el primero en llegar arriba del muro de Arcos, finalmente el premio lo recogió Matthews al seguir la rueda del irlandés Martin y ser el más veloz en el sprint final, ya con Caruso fuera de punto. Así, el Orica vio como su gran trabajo al largo de la jornada se veía recompensado y, además, el australiano es el nuevo maillot rojo en detrimento de Alejandro Valverde (Movistar), que no entró en cabeza.
El martes se disputa la cuarta etapa entre Mairena del Alcor y Córdoba, de 164,7 kilómetros.




