El estado de salud de la periodista María Teresa Campos, de 76 años, ingresada con un fuerte dolor abdominal el sábado de urgencia en la Clínica de La Luz de Madrid, empeoró a lo largo del lunes por lo que finalmente, y tras sometarla a una prueba con sedación, tuvo que ser intervenida quirúrgicamente.
Aunque en un principio la situación no parecía grave, y la propia María Teresa intervenía desde la cama del hospital el sábado por la noche en Sábado Deluxe achacando su estado a la operación de vesícula a la que se sometió hace un año, su evolución no fue la esperada. Su hija Terelu, abandonó precipitadamente el lunes el plató de Sálvame para acudir al hospital junto a su madre.
Este martes, el parte médico, publicado en la web de Telecinco y firmado por los doctores José Luis Calleja y Carlos Durán Escribano, explica que María Teresa Campos ha sido intervenida quirúrgicamente "por un cuadro de suboclusión intestinal secundario a un cuadro adherencial por cirugía ginecológica previa. La intervención por vía laparoscópica ha transcurrido sin ninguna incidencia. Se encuentra en observación médica evolucionando favorablemente".
Terelu Campos y Carmen Borrego, se turnan junto a Edmundo Arrocet, para acompañar a María Teresa. Otro gran apoyo es el de Rocío Carrasco, la hija de Rocío Carrasco, amiga íntima de la familia. También se ha visto entrar en el hospital a José Carlos Bernal, marido de Carmen Borrego y a Alejandro Rubio, exmarido de Terelu.
María Teresa, uno de los personajes de televisión más popular y querido de la televisión en España, sufrió el pasado mes de mayo un ictus del que gracias a ser tratado de forma inmediata, se ha recuperado al cien por cien. La periodista retomó su trabajo en Las Campos y viajó en las últimas semanas a Nueva York y Miami en compañía de sus hijas Carmen y Terelu. Después, también para su reality, se desplazó, esta vez acompañada también de Edmundo Arrocet, a Argentina y a Chile. Viajes interminables en avión que no debieron de resultar nada cómodos para María Teresa que ha confesado sufrir dolores "inaguantables".




