Atocha volvió a ser protagonista indiscutible en el recuerdo las víctimas del atentado terrorista del 11 de marzo de 2004. La presidenta de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, Pilar Manjón, exigió a los políticos utilicen a las víctimas en sus confrontaciones. "Aquí estamos y seguiremos", insistió en su intervención mientras apelaba a su libertad de expresión. "Estamos hartos de la utilización partidaria y partidista de la Ley Mordaza y el Pacto Antiterrorista", aseguró.
"No nos utilicen contra sus oponentes políticos. No queremos estar en esas peleas. Somos los que deseamos que el habitual griterío que suele ensordecernos pase esta vez de largo. Les pedimos que olviden su autobombo y se pongan el traje del respeto y la humildad", sentenció.
Al acto, organizado por UGT, CCOO y la Unión de Actores contó con la presencia de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena; la presidenta regional, Cristina Cifuentes; el líder del PSOE, Pedro Sánchez; el de Podemos, Pablo Iglesias; la presidenta de la asociación 11M Afectados del Terrorismo, Pilar Manjón; vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, así como, entre otros, representantes de los sindicatos; la defensora del Pueblo; concejales, diputados regionales…
El evento comenzó con la interpretación de dos piezas de música clásica y con la suelta de 192 globos blancos, en representación de las víctimas del terrorismo. En un ambiente de recogimiento y, envuelto en la normalidad del ajetreo de la principal estación de Cercanía de Madrid, el acto se desarrolló con un cierto tono reivindicativo. Eso sí, todos los ojos estaban clavados tanto en la alcaldesa como en la presidenta regional, así como en Iglesias y Pedro Sánchez.
Manjón arremetió contra "el abuso del término apología del terrorismo" y de la Ley Mordaza al censurar a grupos que ya escuchaba su hijo y a cuyas letras se les aplica la Ley de Seguridad Ciudadana, como Def Con Dos o Kortatu, porque es ahora cuando "esos señores los han escuchado por primera vez”.
Tras esa "búsqueda intencionada" enmarcó la detención de los titiriterios del carnaval de Tetuán quienes, como le han explicado desde la Unión de Actores, ya habían representado el mismo montaje más veces en otras ciudades y entonces no se les detuvo por apología del terrorismo. Pilar Manjón no pudo evitar las lágrimas cuando recordó que cuando ella y tantos como ella estaban buscando a sus seres queridos, otros estaban haciendo "transferencias de doce millones de euros de dinero negro", algo "imperdonable".




