En las próximas horas, el líder del Partido Popular dará comienzo a la ronda de contactos para intentar lograr un acuerdo fuerte que facilite su investidura. Así, Mariano Rajoy pedía "máxima tranquilidad" desde Bruselas aunque en realidad muchos interpretaron ese mensaje como un claro aviso a PSOE y Ciudadanos, sus posibles aliados para formar Gobierno.
Fuentes cercanas al PP ya se atreven a dar nombres de personas de confianza que posiblemente formarán parte del equipo negociados con Ciudadanos, Coalición Canaria y el PNV. Aunque al primero que llamará Mariano Rajoy será a Pedro Sánchez para intentar un gobierno de coalición, desde Moncloa entienden que esa conversación estará destinada al fracaso.
Cabe recordar que el propio Rajoy reconoció durante la última semana de campaña, que en el caso de que el PSOE no quisiera apoyarle, la opción que les quedaría sería formar gobierno en solitario y en minoría. Así se dará luz verde a la formación de este equipo negociador encabezado por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.
A ella le acompañarían personas afines al presidente del Gobierno en funciones como el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, el responsable de la oficina económica de Moncloa, Álvaro Nadal, el vicesecretario de organización del PP, Fernando Martínez Maíllo, o el ministro y exportavoz parlamentario, Alfonso Alonso.
Las mismas fuentes aseguran que Ciudadanos va a necesitar tiempo para tomar una decisión pero saben que existen pocas salidas ya que forzar el bloqueo llevaría consigo unas terceras elecciones, algo que puede ser nefasto para los intereses del partido de Albert Rivera.
Del mismo modo, es destacable conocer que la mayoría de los intelectuales que firmaron en 2005 el manifiesto fundacional de Ciudadanos no quieren que el candidato del partido naranja a la Presidencia del Gobierno, Albert Rivera, vete al actual presidente en funciones, Mariano Rajoy.
Albert Boadella, Félix de Azúa, Arcadi Espada, Teresa Giménez Barbat y Félix Ovejero se oponen por tanto a que Rivera vaya con su principal línea roja a la negociación.
Así, y según informaciones de El País, todos estos intelectuales están de acuerdo con un artículo publicado en su periódico por Francesc de Carreras, en el que afirma que “entrometerse en las decisiones de otro partido no parece serio, ni es un buen precedente democrático, más todavía cuando Rivera sostiene, acertadamente, que no es cuestión de sillones sino de programas. ¿Vetar a Rajoy no es hablar de sillones?”,
Por su parte, los firmantes del manifiesto aseguran que "vetar directamente a una persona que además es de otro partido, me parece, incluso como actitud ética y política, erróneo. Creo que Albert Rivera se equivoca. Si no retrocede, estamos abocados a otras elecciones, que pagará muy caras”.
Por su parte, otro de los intelectuales, Arcadi Espada piensa que Rivera "cometió un error grave al plantear vetos ad hominem”, ya que cree que "las personas han de vetar políticas, pero no personas, entre otras cosas porque ese mensaje es contradictorio con su mantra de que no quiere sillones”.
“No solamente no ha corregido el error que cometió, sino que ha insistido en él de una manera todavía más grave, cuando plantea esto antes de que las elecciones se celebren. Los cambios de millones de votos que ha recibido Rajoy impugnan todo su razonamiento” comentó y aseguró que para obtener "un trocito de voto socialista", Rivera permdió muchos votos de centro-derecha.
"Es un error estratégico, y además es un error moral y político. Espero que ya haya emprendido el camino de la rectificación. Ciudadanos tiene una oportunidad de oro para comprometerse, en el Gobierno incluso”, concluyó.
– Ver en Hechos de Hoy: Mariano Rajoy lleva al Partido Popular a una victoria inesperada




