Reaparición de Pablo Iglesias tras sus vacaciones para elogiar con fuerza a Alexis Tsipras y la gestión del populismo en Grecia. Descartó un acuerdo nacional preelectoral con Izquierda Unida pero anunció que buscará alianzas electorales por provincias.
Tuvo el mismo énfasis que Pedro Sánchez en rechazar un pacto entre Partido Popular (PP) y Partido Socialista (PSOE). Coincidió con la reflexión que hizo el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero sobre las alianzas electorales durante su estancia en Punta Cana, República Dominicana. En la última encuesta del CIS, y de los últimos sondeos sobre los comicios generales -que destacó Hechos de Hoy– Podemos está a la baja así como el liderazgo de Pablo iglesias.
El elogio a Alexis Tsipras
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, aseguró en el balance de su rentrée que "ojalá Zapatero hubiera tenido la misma valentía que Tsipras para consultar a los ciudadanos" los recortes aplicados en 2010. "Si lo hubiera hecho, no tendríamos un Gobierno del PP", sentenció.
En la conferencia de prensa tras la reunión del Consejo de Coordinación de Podemos, Pablo Iglesias valoró el adelanto electoral anunciado en Grecia por el primer ministro griego, Alexis Tsipras.
Pablo Iglesias afirmó que "a cualquiera le tiemblan las piernas cuando negocia el futuro de su país", en referencia a las declaraciones de la líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, quien manifestó que a Alexis Tsipras le "habían temblado las piernas" al convocar elecciones anticipadas en su país.
Afirmó que "rescates como los de Grecia no le gustan a nadie", al tiempo que vaticinó su creencia en que los ciudadanos griegos apoyarán a Tsipras, con quien habló "24 o 48 horas antes del anuncio del adelanto electoral, tras verle "pelear con uñas y dientes" ante un "enemigo más grande y poderoso" que le ha impuesto unas "condiciones catastróficas y versallescas" que demuestra el "carácter antidemocrático del Gobierno alemán".
Iglesias afirmó que "España no es Grecia afortunadamente para nosotros", lo que le sirvió para explicar que si Podemos alcanzara el poder "podríamos negociar con más fuerza y lo tendrían más difícil en la Unión Europea" para negarse a modificar las políticas impulsadas por su Gobierno.
Por último, insistió en que Podemos no va a salir a las próximas elecciones generales con el objetivo de tener un "grupo parlamentario propio", sino a gobernar para defender los derechos sociales de los ciudadanos. "Gobernar no es tener discursos impecables, sino mancharse las manos, aunque sea con contradicciones", sentenció.




