En el acto de La Granja de San Ildefonso fue un momento importante cuando la presidenta del Partido Popular del País Vasco, Arantza Quiroga, recordó a las víctimas del terrorismo señalando "que serán siempre la referencia moral de nuestros valores democráticos".
Ante los líderes regionales del Partido Popular, Mariano Rajoy -como señaló Hechos de Hoy-, enfatizó los 10 hitos del trigésimo sexto aniversario de la Constitución de 1978. Sus énfasis fueron los siguientes:
1.- En la Constitución están las raíces de nuestro pasado y los cimientos de nuestro futuro.
2.- Que nadie piense que la Constitución fue algo que ocurrió hace 36 años porque la Constitución es la realidad que vivimos cada día.
3.- Hicimos una Constitución a la altura de los tiempos y hemos consolidado una democracia a la altura de los mejores, aunque algunos pretendan decir lo contrario.
4.- Los españoles queríamos una Carta Magna que garantizara nuestra diversidad y hoy hemos convertido esa diversidad en un activo.
5.- A todas y cada una de las pegas que se le pueden hacer a la Constitución, cada español puede responder señalando mil y una ventajas.
6.- La crisis ha puesto a prueba nuestro país y nuestro país ha respondido con entereza porque tenía la cimentación de unas instituciones sólidas y estables.
7.- Hemos demostrado al mundo como España, cuando se pone manos a la obra, es capaz de escalar puestos en todos los rankings e ir mejorando de año en año.
8.- Algunos reprimen la autoestima de los españoles. Son esos que dicen que toda va mal, que ignoraron la crisis y que ignoran ahora la recuperación.
9.- No son estos momentos para ocurrencias, frivolidades o eslóganes que sólo muestran la desorientación de quien las hace.
10.- Para el Partido Popular no son negociables la soberanía nacional, la unidad de España, los derechos fundamentales de los españoles, la libertad y la igualdad de todos.
Todos los presidentes regionales del Partido Popular, los que gobiernan y los que no lo hacen -con la excepción de los de Asturias, Navarra y La Rioja que no pudieron acudir- subrayaron la vigencia de la Constitución de 1978 frente al populismo, oportunismo o nacionalismo.
La Declaración de La Granja
El texto íntegro de la Declaración de La Granja -que fue leída en gallego, Alberto Núñez Feijóo; valenciano, Alberto Fabra; euskera, Arantza Quiroga; y catalán y castellano, Alicia Sánchez-Camacho, es el siguiente:.
"En el trigésimo sexto aniversario de la Constitución Española de 1978, el Partido Popular quiere hacer la siguiente Declaración:
– La Constitución del 78 fue el culmen de un largo proceso constitucional que comienza en 1812. Con todos los aciertos y todos los errores de los que aprendimos los españoles desde hace casi 200 años, construimos la Constitución desde la Transición. Todos los grandes avances que contenían aquellas Constituciones se mejoraron en la de 1978 y se desterraron los errores de las que eran programas de unos contra otros.
– Hace treinta y seis años, la sociedad española comenzaba una andadura prácticamente inédita en nuestra historia contemporánea: la de construir un proyecto político para todos los españoles, un marco para la libertad, para la concordia, para el desarrollo y la prosperidad de nuestro país.
– Hace treinta y seis años, los españoles iniciamos un camino basado en el respeto y en la tolerancia hacia el adversario, dejando atrás agravios, maximalismos e intransigencias.
– Ese proyecto político fue posible gracias a que la sociedad española tenía un objetivo común, un punto de llegada compartido: el tránsito mediante la reforma política de un régimen de dictadura a otro constitucional y democrático.
– Treinta y seis años después, puede decirse que el proyecto ha sido un éxito sin precedentes en nuestra historia contemporánea:
– España venía de ser un país aislado internacionalmente y se ha integrado, como miembro de pleno derecho, en las grandes instituciones de las naciones occidentales, fundamentalmente la OTAN, la Unión Europea y el Consejo de Europa. España se ha convertido en uno de los principales actores europeos e internacionales, destacando su vocación iberoamericana. Puesta como modelo en la última reunión del G20, España volverá a ser, desde el 1 de enero de 2015, miembro no permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Además, España juega hoy un papel fundamental como frontera sur de Europa, desde el compromiso de nuestros compatriotas ceutíes y melillenses.
– España venía de ser un país en vías de desarrollo y se ha convertido en una economía competitiva y moderna, con un sólido Estado del Bienestar en el que la sanidad, la educación, los servicios sociales, las pensiones y la asistencia a los más desfavorecidos están garantizados.
– España venía de ser un país con infraestructuras deficientes y ha pasado a ser uno de los Estados con mejor nivel de comunicaciones y transportes a nivel internacional, lo que ha contribuido a la cohesión y a una mejor vertebración económica, social y territorial. A ello se une una decidida apuesta de los poderes públicos a favor de la innovación, la investigación, el desarrollo de las nuevas tecnologías y la conservación del medio ambiente, ayudando así a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y a asentar sobre bases sólidas la competitividad de nuestra economía.
– España venía de ser un Estado centralista y ha pasado a constituirse como un Estado altamente descentralizado, que busca la cercanía de sus políticas a los ciudadanos desde las administraciones autonómicas, provinciales, insulares y municipales, y que reconoce y ampara la riqueza que representan las singularidades territoriales y culturales dentro una gran Nación.
– Nunca las lenguas y rasgos propios de la diversidad española estuvieron tan presentes en la conciencia del conjunto de los ciudadanos, ni tan protegidos por el ordenamiento jurídico y constitucional.
– Hoy los españoles hablamos el castellano, nuestra lengua común, y sentimos, con plena certeza, que las demás lenguas cooficiales forman parte inseparable de nuestra identidad nacional y de nuestra riqueza.
– Es preciso, pues, ratificar la vigencia del Estado de las Autonomías como organización territorial idónea para gestionar el alto nivel de autogobierno conseguido y como instrumento que, desde la cohesión social, la colaboración y la lealtad institucional, nos permite alcanzar juntos las cotas de bienestar que merecemos los españoles.
– Conmemoramos este trigésimo sexto aniversario de la Constitución que, por primera vez en nuestra historia contemporánea, nos ha integrado a todos y nos ha permitido convivir, desarrollarnos y transformarnos en uno de los primeros países de la Unión Europea.
– El Partido Popular quiere rendir tributo y memoria a todos cuantos colaboraron en este éxito histórico de nuestra sociedad: a todos los españoles que con cuyo esfuerzo, generosidad y altura de miras erigieron la convivencia como pilar esencial de nuestro nuevo país. Y muy especialmente, a las víctimas del terrorismo, que serán siempre la referencia moral de nuestros valores democráticos.
– Treinta y seis años después, los españoles podemos mirar sin ira el largo y fructífero camino que hemos sabido recorrer juntos. El espíritu de la Transición debe preservarse siempre. La Constitución consigue la mejor versión de España y de los españoles. Una España a la que se mira y admira en el mundo, unos españoles que han hecho de la solidaridad y del progreso, de la alternancia política y la descentralización una moderna seña de identidad.
– Queremos reconocer la labor de su S.M. el Rey D. Juan Carlos I, y de personalidades como Adolfo Suárez, sin cuya inteligencia y sin cuyo patriotismo nada de esto habría sido posible.
– Una gran Nación como España debe saber poner en valor con generosidad ese legado, que hoy encarna S.M. el Rey Felipe VI.
– Es cierto que los últimos años han sido muy difíciles, porque la crisis económica ha exigido grandes sacrificios, pero que nadie se equivoque: sólo con el edificio institucional que nos ha mantenido unidos podremos superar todas y cada una de esas dificultades.
– Juntos y con el esfuerzo de todos los españoles hemos empezado a salir de la crisis, a recuperar el crecimiento económico, a crear empleo, a consolidar y fortalecer nuestro sistema de protección social y, en especial, la sanidad y la educación públicas, los servicios sociales y las pensiones de nuestros mayores.
– Juntos, sólo juntos, seremos capaces de superar la otra gran amenaza para nuestra Constitución. La corrupción ha hecho tanto daño como la crisis; no en vano es una crisis que se añade a la económica, una crisis ética o moral en el ejercicio de la política. La regeneración política es una exigencia democrática de primer orden y exige la profundización en el sistema de la democracia representativa, que hoy queremos poner en valor. Estamos convencidos de que sin nuestra Constitución la superación de esta crisis será mucho más difícil y de que sin democracia representativa y transparencia no existe la regeneración política verdadera.
– Desoigamos populismos, cantos de sirena, soluciones demagógicas, reclamos y eslóganes propios del oportunismo político, que solo contribuyen a la destrucción de lo que con tanto esfuerzo hemos conseguido.
– La Constitución Española de 1978 significa respeto mutuo, integración, unidad, libertades públicas, progreso económico y social, solidaridad e igualdad de todos los españoles.
– Por eso, desde el Partido Popular queremos llamar la atención de la sociedad española para que se sienta orgullosa de esa obra colectiva, inédita en nuestra historia contemporánea, que nos permite mirar hacia adelante, ganar el porvenir y mejorar el bienestar.
– Queremos insistir en la necesidad de cuidar ese legado constitucional que, con las imperfecciones propias de toda obra humana, ha sabido operar una revolución silenciosa, pacífica, armónica, reformista, articulada desde la lealtad institucional y que hoy algunos se han empeñado en quebrar.
– Compartir reformas sí, pero siempre con la mirada puesta en la utilidad para toda la sociedad española, sin renunciar en ningún caso a los valores fundamentales que caracterizan nuestro proyecto común y siempre desde el consenso.
– En el trigésimo sexto aniversario de nuestra Constitución, es preciso reafirmar su validez. Sus fundamentos y los valores que garantiza son hoy más necesarios que nunca.
– Sólo desde el espíritu de la Constitución podrá España terminar de salir de la crisis y superar con éxito las graves consecuencias que ha acarreado para los ciudadanos y para sus familias.
– Sólo desde la Constitución seremos capaces de rechazar planteamientos de radicalidad y de ruptura.
– Sólo desde el espíritu de concordia del que emanó la Constitución de 1978, España ganará el futuro y los españoles podremos compartir y ofrecer un proyecto común, ilusionante y solidario, basado en la riqueza de la diversidad y en la fortaleza de nuestra unidad.
– España necesita más que nunca la Constitución de 1978. Y nosotros queremos ponerla nuevamente en valor".




