Según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), las alergias a picaduras de los himenópteros, una familia que incluye a avispas y abejas, causan al menos 15 muertes al año. Los afectados por este tipo de alergia se elevan a un 3 por ciento de la población, según datos del propio organismo, siendo más frecuente en adultos: del 0,4 al 0,8% en niños en peligro por este tipo de picadura y del 0,8 a 4% en el caso de los mayores.
En general, las avispas actúan así ante cualquier peligro que detecten, ya bien sea para defender su nido o porque el insecto se vea amenazado directamente; así que es muy importante controlar que no aniden en zonas de tránsito o cercanas a nosotros, como ocurre con marcos de puertas o ventanas, ya que atacarán irremediablemente.
Otro problema añadido: a diferencia de las abejas, las avispas pueden picar muchas veces. Si lo consideran necesario, además, tienen la capacidad de segregar feromonas a modo de alarma que atraerán a otras avispas en defensa de su “hogar”.
El Comité de Alergia a Himenópteros ha publicado una serie de recomendaciones para ahorrar problemas de cara a estos insectos que se pueden resumir en los siguientes puntos:
- Evitar estar próximos a colmenas
- No hacer movimientos bruscos ante la presencia de avispas
- No usar perfumes, colonias o cualquier elemento con una fragancia fuerte, como ambientadores, ya que les atrae
- Tampoco se recomienda el uso de ropa con colores vivos ni muy holgada
- No comer a la intemperie
- Si se deja cualquier prenda de ropa al aire libre, acordarse de sacudirla antes de ponerla
Por una parte, está la prevención y la autoprotección y por otro lado está la posibilidad de contar con la ayuda de expertos en caso de que haya que matar avispas cuando ya se ha detectado su presencia. La vacunación es esencial para esta parte de la población; se hace con el veneno de los propios himenópteros, con un 90% de éxito, lo que consigue que una persona no presente reacción alguna ante la picadura.
Esta vía se conoce como inmunoterapia y según los expertos es lo más eficaz para cualquier caso en general. De hecho, es la patología que mejor se cura según la propia SEAIC.




