Las bibliotecas públicas, universitarias, escolares o especializadas son la mejor fuente de comunicación del saber y evitan la desinformación.
Bibliotecas para la comunicación del saber
A través de las bibliotecas se accede a las fuentes originales del saber y se evitan los bulos y noticias falsas si se llega a los documentos o textos que corroboran la certeza de determinada información.
Durante siglos las bibliotecas ejercen una función especial de comunicación del saber entre las personas y los países de generación en generación. Un texto o documento audiovisual que es tratado y catalogado en los centros bibliotecarios, tiene el valor de ser testigo del pasado, de la historia en su nexo con el futuro.
La monumental biblioteca del siglo VII a.C.
La primera biblioteca existió en Nínive y fue el primer gran archivo del saber. En el siglo VII a.C., el rey asirio Assurbanipal creó en Nínive una biblioteca monumental con miles de tablillas de arcilla. En ellas se conservaban textos de mitología, astronomía, medicina y literatura.
A partir de ahí el saber se trabajó en documentos para que las generaciones posteriores pudieran ser testigos del pasado y pudieran evolucionar con los aciertos y errores de etapas anteriores.
Conservación de las acepciones lingüísticas
Las habilidades de comunicación y expresión se han atesorado en estos centros del saber. Gracias al trabajo de los profesionales bibliotecarios y documentalistas se han conservado los estilos del lenguaje y el diálogo de los protagonistas de otras etapas de la historia. En los códices y manuales se conservan las acepciones lingüísticas.
Reivindicar la vuelta a la lectura frente a los móviles
La lectura en voz alta propicia la capacidad de comunicación de las personas en su ámbito personal, familiar, social y profesional. Conocer los matices de la voz, graves o agudos, el ritmo al hablar, la proyección de las palabras que pronunciamos, la forma en que construimos una frase y como argumentamos nos dan las claves de como la expresión se nutre de la cultura que está en nuestras bibliotecas.
Julio García Gómez es experto en comunicación y expresión de la Fundación Casaverde y profesor de Comunicación en Salud de la Fundación Economía y Salud.





