A falta de una semana del lanzamiento del Samsung Galaxy S5 siguen llegando a la red nuevos detalles del terminal. En esta ocasión un estudio realizado por DisplayMate afirma que la pantalla AMOLED del Galaxy S5 es “la mejor pantalla en un smartphone hasta ahora”, superando así con el Samsung Galaxy Note 3.
Y es que tras comparar dichas pantallas con otros grandes modelos del sector, la empresa llegó a la conclusión de de que la pantalla del Galaxy S5 es la más destacada en contraste, iluminación, niveles de brillo y ángulos de visión. Además “con el modo Cinema activado el dispositivo utiliza unos colores muy precisos y una calidad de imagen superior a la media de los terminales que han podido analizar”.
El informe destaca que la nueva pantalla AMOLED no solo destaca por sus especificaciones, sino también en la eficiencia energética. La nueva pantalla gasta de media un 27 % menos de batería que la del Galaxy S4. El nuevo Samsung Galaxy S5 tiene prevista su puesta a la venta el 11 de Abril por un precio de 599 €.
Y es que el nuevo buque insignia de Samsung tiene un sinfín de novedades relevantes. Tal y como sucede con los últimos Xperia Z de Sony, el teléfono es resistente al agua y al polvo, un aspecto que se valora lo suficiente en el mercado ya que le hace un dispositivo totalmente diseñado para su uso diario.
El ligero aumento en el tamaño de la pantalla, que pasa de 5 a 5,1 pulgadas, incrementa en proporción el tamaño del teléfono, que mantiene el mismo grosor y similar peso, sin embargo, sigue siendo todo un referente en el mercado. Un punto a favor también es su batería que cuenta con 2.800 mAh.
Asimismo, en las últimas semanas se ha hablado sobre la posibilidad de incorporar un modelo Premium. Y es que durante los meses previos al evento de presentación del terminal se contemplaba la posibilidad de que la compañía lanzara dos modelos con especificaciones distintas.
Por un lado estaría la edición normal, que contaría con pantalla FullHD y carcasa de plástico, que es la que finalmente lanzaron. Por otro lado se hablaba de un modelo con carcasa metálica que contaría con prestaciones más avanzadas como un procesador de ocho núcleos y pantalla con resolución QHD.
El terminal contaría con una pantalla de 5,2 pulgadas en diagonal (0,1 pulgadas más grande que el modelo original) y tendría resolución QHD, o lo que es lo mismo, 2.560 x 1.440 píxeles. Con esta configuración también se contaría con una densidad de casi 565 ppi. El Samsung G906S contaría con un procesador Snapdragon 805, un cuatro núcleos Krait 450, con chip gráfico Adreno 440 y que funcionaría a 2,5 Ghz de frecuencia de reloj.




