El Rey Felipe VI recordó ante Artur Mas que el respeto a la ley es una exigencia democrática. Cumplió su función constitucional.
A lamentar en esta nueva visita de Felipe VI a Cataluña -en los dos últimos años ha viajado todos los meses- la hostilidad del Ayuntamiento de Barcelona y lo que fue un infantil despliegue antimonárquico con la retirada del busto del rey Juan Carlos I del salón de plenos. La alcaldesa, Ada Colau, no sólo se quedó ahí. Anunció la próxima eliminación de símbolos de la Corona y de nomenclatura vinculada a la monarquía de las calles y edificios de Barcelona.
Sobre esta iniciativa de Ada Colau, a destacar la reacción del ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo. Lo consideró "una tremenda mezquindad". Recordó que si Ada Colau es hoy alcaldesa de Barcelona es gracias a que tuvo éxito la Transición que "pilotó" Juan Carlos I. "Cataluña tiene un régimen de autogobierno y de prosperidad como nunca gracias a esa Transición que pilotó Don Juan Carlos, así que me parece una mezquindad", dijo el ministro a la emisora de radio Onda Cero.
De forma oficial, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, pidió a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, respeto a la contribución de Juan Carlos I a la democracia. Avisó que el Gobierno actuará en caso de que no cumpla la obligación legal de que haya un busto del rey Felipe VI en el salón de plenos del ayuntamiento.
La dinámica de los acontecimientos es observada con gran atención en las misiones diplomáticas de la Unión Europea en Madrid donde lo que preocupa es la cuestión de Cataluña como doble crisis como ha destacado Hechos de Hoy: em primer lugar el conflicto político en Cataluña, y la segunda cuestión, igual de acuciante, la crisis en la relación de Cataluña con España,
En medios europeos -sobre todo Alemania- donde se ha seguido de forma pormenorizada la crisis económica y salida de la recesión, se observa ahora con atención el riesgo de lo que empieza a calificar como accidente político. Especialmente preocupan las semanas desde los comicios del 27 de septiembre en Cataluña hasta la celebración de las elecciones generales. La actitud del tándem Artus Mas y Oriol Junqueras abre cualquier hipótesis.






