Desde noviembre pasado, el corazón de Kiev es escenario de masivas protestas y movilizaciones que muestran una Ucrania partida en dos y un rechazo frontal al autoritarismo de Víktor Yanukóvich y su alianza con Vladimir Putin.
Líderes de la oposición acusan a Yanukóvich de "destruir el orden constitucional" y "usurpar el poder" por aprobar una serie de leyes, incluidos los Presupuestos Generales de 2014, sin debate en Parlamento. El presidente impulsó una ley que, en opinión de los opositores, restringe el derecho a la libertad de reunión y de expresión.
La manifestación de este domingo, la mayor en 2014 en un ciclo de protestas proeuropeas que han convulsionado a la exrepública soviética durante los pasados dos meses, responde a la ley aprobada precipitadamente en el Parlamento la semana pasada que según la oposición llevará a un estado policial.
"Yanukóvich y su partido quieren robar nuestro país. Ucrania está unida como nunca antes en su lucha contra quienes hoy están en el poder, en su determinación para no permitir una dictadura", dijo el exboxeador convertido en político Vitaly Klitschko. Otro líder de la oposición, el nacionalista de centroderecha Oleh Tyahnibok, aseguró que estas leyes son inconstitucionales.
Yanukovich avivó las manifestaciones cuando en noviembre dio marcha atrás en un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea y prefirió afianzar vínculos económicos con Rusia. Desde entonces, junto a las marchas, se ha instalado un campamento permanente en la Plaza de la Independencia. Aunque se ha reducido la presencia, cientos de personas siguen acampadas allí y ocupan edificios como el del Ayuntamiento.
La prohibición judicial de las protestas publicada el 15 de enero y la ley aprobada el jueves contra cualquier forma de protesta pública han encendido de nuevo las tensiones. Las leyes -denunciadas por Estados Unidos y otros gobiernos occidentales como antidemocráticas- prohibirían cualquier instalación no autorizada de tiendas, escenarios o el uso de altavoces en lugares públicos. También prohíben, con el riesgo de fuertes penas de cárcel, la participación en "desórdenes masivos", llevar máscaras o cascos de protección y la difusión de información "extremista" o difamatoria sobre los líderes del país.
Para analistas, según informaciones recogidas Hechos de Hoy, Vladimir Putin está actuando con soberbia y torpeza en Ucrania, que es clave por su posición estratégica y ser la salida de Rusia al mar Negro. Las nuevas protestas están minando además la posición de Víktor Yanukóvich y su única estrategia de utilizar la represión en lugar de buscar canales de diálogo.




