Las recientes primarias autonómicas dejaron cierto sabor agridulce en la cúpula de Podemos. Este 31 de marzo, cuando se publicaron los datos de las votaciones, parecía que todas las noticias iban a ser positivas ya que de los trece candidatos solo dos se dos se desmarcaban claramente de la línea oficialista liderada por Pablo Iglesias.
En este sentido, Madrid con José Manuel López, un candidato de compromiso pactado entre las diversas corrientes internas y Aragón, donde Pablo Echenique triunfó, pueden ser los talismanes para la victoria aunque también derrotas bien administradas. El resto de los nueve candidatos se alineaban perfectamente con la cúpula del partido en Madrid.
Sin embargo, parece que las apariencias engañan ya que en numerosas comunidades autónomas las maniobras de la dirección estatal de Podemos para favorecer a los candidatos oficialistas tuvieron un segundo efectos además del previsto. En esta ocasión diversos grupos del partido se están organizando para dar a conocer sus denuncias y plantearse una respuesta conjunta.
Demandamos Transparencia es el nombre de la plataforma que articula buena parte del descontento con Pablo Iglesias y la dirección del partido. Hay que recordar que en su página de internet se acumulan desde hace días escritos de denuncia ante la Comisión de Garantías Democráticas de Podemos contra irregularidades presuntamente cometidas por la cúpula del partido en diversos procesos electorales internos.
En Cantabria cuatro miembros de la candidatura más crítica, fueron expulsados días antes de que tuvieron lugar las votaciones al ser acusados de estar organizando un segundo partido con el que presentarse a las autonómicas. En este caso, la prueba aportada fue una conversación de WhatsApp. Los acusados no pudieron defenderse de las acusaciones. Aun así, y aunque su cabeza de lista no apareció finalmente en la papeleta, la candidatura crítica logró el 40% de los votos.
En Valencia, la táctica seguida por Entre Tots Podem y liderado por José María Copete fue totalmente distinta. En este sentido decidieron votar a los candidatos de la lista oficialista que ocupaban los últimos lugares para que lograran más votos que los que la encabezaban. De esta manera un candidato como Christian Alberto, que aparecía el número 38 de la lista, quedó en octavo lugar y Rafael Iniesta, que figuraba el número 5, no ha resultado elegido.
Otros puntos también conflictivos fueron Madrid, Lugo, Castilla-La Mancha, Santa Cruz de Tenerife, Hospitalet de Llobregat, el círculo de Podemos en Moscú, y las elecciones a representante de los inscritos de Podemos en el extranjero.




